Por: Natalia Perdigón

Portland – OR, Estados Unidos

Para el proceso de aprendizaje en línea existen dos ambientes: sincrónicos y asincrónicos. El primero tiene lugar sin importar las distancias o la ubicación, por su parte, el asincrónico trata de reducir al mínimo las barreras de tiempo y ubicación para permitir el trabajo y estudio colaborativo. Estas modalidades tienen un impacto directo en la capacidad de proporcionar oportunidades educativas, que, de no ser así, no podrían ser accesibles para algunos estudiantes. Un experto de la University of Western States (UWS) habló con E-Learn Magazine sobre su experiencia.

Él es Jim Friscia, Director Academic Support and Training en esta universidad, quien tiene a cargo las herramientas tecnológico-académicas diseñadas para enseñar y aprender, que incluyen LMS (Moodle), la captura de grabaciones (Panopto), polling (REEF polling), el software de pruebas electrónicas (eMedley), y las herramientas para reuniones en línea (Blackboard Collaborate), entre otros instrumentos.

Estas herramientas se utilizan para llevar a cabo cursos en línea, presenciales y de aprendizaje compartido (blended learning), aunque todos los programas también se ofrecen de forma presencial en la universidad. El equipo de Friscia se encarga de proporcionar a la facultad los servicios de diseño instruccional, producción multimedia y soporte técnico. Además de la formación grupal, individual y en línea.

Desde que llegó al mundo de la educación a distancia, Friscia se ha convertido en un experto en el tema, mediante el uso de las teleconferencias interactivas con video por más de 25 años.

Foto AFP Steve Dykes - University of Western States - Jim Friscia (2)“Gracias a la evolución de internet, muchos de nosotros vimos que las posibilidades estaban dadas para hacer realidad la educación a distancia. El destino me llevó a una empresa de software donde trabajé temas de colaboración en línea, y más adelante regresé a la educación superior, ya que siempre tuve fuerte interés en conocer la forma en que estas herramientas podrían ser aprovechadas para crear un ambiente de enseñanza/aprendizaje sólido”, esta fue la razón por la que decidió unirse en el 2012 a esta universidad, justo después de que ésta lanzara su primer programa completamente en línea.

Friscia tiene dentro de sus labores acompañar a los instructores de los programas en la búsqueda de las herramientas más apropiadas para emplear con sus estudiantes, de acuerdo con las metas y los objetivos propuestos. En vista de que las preferencias de cada ambiente de formación son distintas, su departamento tiene la misión de diseñar capacitaciones en varios formatos para que se ajusten a las necesidades de la facultad.

Aunque la universidad cuenta con miembros de su equipo que prefieren el proceso de aprendizaje presencial y capacitarse cara a cara antes de hacerlo en línea, esta definitivamente no es una opción para los instructores virtuales. La gran parte de los profesores contratados allí trabajan como profesionales en salud, enseñan en varias instituciones al mismo tiempo y están ubicados alrededor del país o en varias partes del mundo. “Tenemos el reto de crear espacios de aprendizaje que tengan en cuenta la poca disponibilidad de ellos para recibir una capacitación. Por eso, hemos diseñado un formato específico, corto y estimulante para los instructores en línea”, explica Friscia.

Con el fin de generar una conexión significativa, esta institución diseña programas en línea con gran variedad de oportunidades que buscan crear un vínculo fuerte ya sea entre estudiante-contenido, estudiante-instructor o estudiante-estudiante. Para esto, el diseñador instruccional trabaja de la mano con los instructores, para desarrollar cursos mediante el amplio portafolio que ofrece Moodle y que permite presentar el contenido, crear compromiso y evaluar el nivel de aprendizaje.

La universidad ya tiene cerca de 1.000 estudiantes utilizando Moodle y más o menos la mitad lo hace totalmente en línea. Hay disponibles más de 40 cursos incluidos los tres de modalidad virtual. En cada semestre hay alrededor de 80 cursos dentro de los programas presenciales que usan Moodle como parte fundamental del proceso de aprendizaje en aula. En los próximos años se espera que muchos de estos cursos tendan un rediseño, para migrar hacia un formato más híbrido o completamente en línea.

Así como los cursos están dirigidos a capacitar estudiantes, otros están diseñados para la formación del equipo que conforma la facultad. También cuentan con un sitio alojado por Moodlerooms para la educación quiropráctica continuada, que permite acceder a más de 100 cursos, diseñados algunos por Moodle y otros por proveedores de educación continuada que se conectan al sitio.

La universidad empezó a utilizar Moodle en el 2010. En ese entonces operó como una herramienta opcional para apoyar la formación en aula y ofrecer algunos pre-programas en ciencias para preparar a los doctores novatos que conformaban el grupo de estudiantes de quiropráctica. Cuando se lanzó el programa de maestría en nutrición huamana y medicina funcional se implementó con la plataforma de Moodle self-hosted. Gracias a esta experiencia fue evidente que un programa completamente en línea demandaba más de lo que hasta el momento tenían en capacidad de soporte y servidor, fue en ese momento cuando decidieron hacer la transición a Moodlerooms.

Tenemos el reto de crear espacios de aprendizaje que tengan en cuenta la poca disponibilidad de los profesores para recibir una capacitación. Por eso, hemos diseñado un formato específico, corto y estimulante para ellos.

“Para nosotros, tener a Moodlerooms como anfitrión de Moodle y como proveedor de servicios técnicos ha sido muy importante. Es genial trabajar con el equipo de soporte de esta herramienta, ya que podemos dedicarnos a los programas y a que los instructores utilicen cada vez mejor el LMS en los procesos de enseñanza/aprendizaje, en vez de preocuparnos por problemas de funcionamiento o actualizaciones en el sistema. He mirado varias opciones de sistemas de aprendizaje en línea disponibles hoy en día, pero todavía se tiene la sensación de que Moodle fue diseñado por educadores”, asegura Friscia.

En cuanto a la colaboración en línea, sea sincrónica o asincrónica, Friscia ve desde el punto de vista educativo que ésta tiene la capacidad de promover y construir una comunidad de estudio comprometida, que supera las barreras de lugar y tiempo, y por eso la considera vital. Además, manifiesta que esto trae ventajas en la gestión compartida del conocimiento, el pensamiento independiente, la responsabilidad y la autoevaluación.

Cuando le preguntamos sobre el futuro del e-learning, respondió: “al llamarlo e-learning se asume que de algún modo es distinto a otras formas de aprendizaje. Hemos creado las herramientas digitales que nos proveen un grado de flexibilidad sin precedentes en el acceso a oportunidades y modalidades de aprendizaje, pero no creo que cambien fundamentalmente la forma de aprender. Diría más bien que son las herramientas de un ecosistema de aprendizaje en evolución”.

*Jim Friscia, Director Academic Support and Training, University of Western States.

*Fotos por: AFP Steve Dykes