Por: Christina Gómez Echavarría

Coventry, Reino Unido

A medida que la globalización rompe fronteras, los idiomas toman cada vez más fuerza en el mundo. Una persona siente la necesidad de aprender un idioma por muchas razones como viajar, comunicarse y entender nuevas culturas. En muchos casos, quienes adquieren este nuevo conocimiento lo hacen por voluntad propia, porque sienten que aprender un idioma amplía sus horizontes.

Es por esto, que la mejor manera de aprender es cuando esa persona siente la necesidad de hacerlo y no lo ve como una obligación. Así lo explica Teresa McKinnon, Docente Principal de Enseñanza del Centro de Idiomas de la Universidad de Warwick, quien tiene 30 años como profesora de idiomas. 4.500 estudiantes aproximadamente, de los cientos de miles que hay en esta universidad, estudian idiomas cada año. Aunque para muchos de ellos los idiomas no son su área principal de estudio, los aprenden porque son conscientes de los beneficios que obtienen en muchos campos.

Foto AFP LINDSEY PARNABY - Teresa MacKinnonUniversity of WarwickLa Heutagogía se refiere al ejercicio de aprendizaje auto-determinado y ésta busca trabajar en el empoderamiento de los estudiantes, para que olviden de alguna forma la rigidez de la pedagogía tradicional. Una de las formas de aprendizaje que más se apoya en esta iniciativa son los recursos e-Learning, ya que estos sistemas crean un ambiente de aprendizaje donde los estudiantes cuentan con sus propios dispositivos y trabajan a su propio ritmo, en la medida en que se sienten libres de explorar, crear y colaborar en línea, para compartir sus experiencias, reflexionar sobre éstas y sobre lo que han aprendido y así construir, para ellos mismos, una mejor manera de aprender. Estas herramientas también favorecen el ejercicio de meta-cognición, mediante el cual el estudiante es consciente de cómo funciona el proceso personal de pensamiento, es decir, lo que es clave para aprender y empoderarse de la información, más allá de limitarse a memorizar o entender un tema.

Durante las tres décadas que ha trabajado como profesora de idiomas, Terese Mckinnon siempre ha procurado valerse de los recursos tecnológicos mientras le ha sido posible. En un principio, el uso de CD o bases de datos le permitieron diseñar ejercicios orales para involucrar a los estudiantes en el aprendizaje de idiomas. Teresa explica que gracias a que hoy en día la tecnología está presente en casi todo, es más fácil convertirse en un usuario conectado. Hoy está a cargo del diseño e implementación de Language at Warwick, una plataforma alojada en Moodlerooms que facilita herramientas especiales para aprender idiomas en línea.

Además de las herramientas tradicionales que ofrece Moodlerooms como los foros y los libros de calificaciones, Teresa utiliza dos herramientas principales en esta plataforma. Comenzó con Blackboard Collaborate para capacitar a los tutores. Sin embargo, luego de investigar sobre otras herramientas y cómo eran usadas en el mundo, encontró que Blackboard Collaborate Ultra era la mejor opción para realizar actividades a distancia. Esta herramienta permite que cada curso cuente con una clase abierta durante todo el año, para facilitar la interacción con conexiones externas. Así, también se garantiza que los estudiantes que atienden esta clase desde cualquier lugar del mundo, puedan participar como moderadores. Un caso de éxito de lo que es posible aprender en un mundo globalizado, lo evidenció un profesor que enseñaba ruso con un grupo de estudiantes que tenían un nivel de apropiación muy bajo del idioma, quienes aprovecharon para explicar cómo funcionaba Blackboard Collaborate en ruso, interactuar en un espacio digital y aprender un nuevo idioma.

Gracias a la integración LTI de Blackboard Collaborate, Teresa usa Voice Thread. Una plataforma basada únicamente en la voz para preparar los exámenes orales, ya que con los videos muchas personas se distraen y no se concentran en lo fundamental que es la pronunciación del acento. Además, con esta herramienta se vence esa barrera sicológica que está latente en algunos estudiantes cuando tienen que llevar lo que está en papel a la oralidad. Voice Thread permite hacer seguimiento del estado de las evaluaciones y los trabajos asignados, así como dar espacio para que los estudiantes puedan resolver las dudas que tengan sobre la clase. Teresa asegura que esta herramienta ha sido bien acogida por los estudiantes, ya que ellos se sienten navegando y aprendiendo a través de una red social.

“No siempre ha sido fácil adaptar la tecnología al aprendizaje”, recuerda Teresa. Hace treinta años se pensaba la tecnología como un generador de contenidos, más no como una herramienta de procesos. Sin embargo, con el paso del tiempo la tecnología ha evolucionado y las comunicaciones con personas alrededor del mundo se convierten en el diario vivir, asimismo se va transformando esa visión que se tiene sobre la tecnología. Teresa asegura que la tecnología y la “e” de la palabra e-learning son lo menos importante si los profesores no transforman su manera de enseñar y si no adoptan las mejores prácticas tecnológicas que superaron las costumbres de las décadas anteriores. “La tecnología por si sola no enseña”.

Si usamos la tecnología de manera innovadora, conseguimos mejores resultados. Así vemos cómo los estudiantes se apropian de su aprendizaje y entienden que si se involucran plenamente en el proceso, pueden desarrollarse mejor y adquirir un mayor aprendizaje.

Prueba de esto, Teresa habla sobre la presión que hay sobre los profesores con respecto a los currículos, los horarios y las horas de clase dedicadas durante cada semestre. También manifiesta que los estudiantes, por su parte, quieren que las cosas se realicen de una manera específica y no todos aprenden de la misma manera, por lo tanto, es el estudiante quien debe tener claro cómo poner en práctica los conocimientos que recibe. La Heutagogia es un mundo diferente con nuevas reglas, donde las personas tienen la oportunidad de sacar beneficios de la mejor manera. Ella considera que la inspiración que nace a partir de la interacción de maestros y alumnos, es la mejor forma de lograr un consenso entre ellos, mediante la aplicación de los principios heutagógicos para ambos.

Ella garantiza que la mayor cantidad posible de herramientas estén a disposición de los profesores en la plataforma, con el fin de incentivarlos para que empleen enfoques innovadores en los portales de educación a distancia. Entre estas iniciativas, por ejemplo, los profesores pueden grabar pautas de gramática que son clave, pedirles a sus estudiantes la grabación de una presentación conjunta para compartirla luego en clase o tener una reunión en línea con un nativo y grabarla. Con frecuencia sucede que los profesores se limitan a elaborar una presentación extensa en Power Point que no enseña mucho a los estudiantes, por eso, Teresa promueve en ellos un aire de innovación que les permita enfocarse en la necesidades de su comunidad y empezar a diseñar herramientas que agreguen valor.

“Mi experiencia personal, al cumplir treinta años en la enseñanza de idiomas, es que si usamos la tecnología de manera innovadora, conseguimos mejores resultados. Así vemos cómo los estudiantes se apropian de su aprendizaje y entienden que si se involucran plenamente en el proceso, pueden desarrollarse mejor y adquirir un mayor aprendizaje”, explica Teresa. Cada profesor, cuando empieza a dictar un nuevo curso de idiomas, se registra en un curso de Moodle llamado “Usando Moodle para la enseñanza de idiomas”, éste le garantiza los recursos y el acceso a todas las herramientas. A través de los principios heutagógicos, si un profesor quiere innovar, la universidad le suministra las herramientas y los recursos necesarios para estimularlo a hacerlo por su propia cuenta.

El verdadero futuro del aprendizaje está en tener la posibilidad de empoderar tanto a los profesores como a los estudiantes para que se esfuercen al máximo en su rol de enseñanza o aprendizaje, lo que representa un desafío para ambos, ya que juntos aprenden y se responsabilizan del asunto.

*Teresa McKinnon, Docente Principal de Enseñanza, Centro de Idiomas, Universidad de Warwick.

*Fotos por: AFP Lindsey Parnaby