Por: Christina Gómez Echavarría

Sídney, Australia

Hoy la tecnología está cambiando nuestras vidas. Incluso, el Papa y la Reina de Gran Bretaña usan Twitter para comunicarse. Dado el contexto, las circunstancias están dadas para valerse de recursos e-learning para aprender sobre el cristianismo y la espiritualidad. Y esto es precisamente lo que sucede en el Australian College Of Ministries (ACOM), el instituto que pone en práctica los sistemas de aprendizaje en línea para que sus estudiantes puedan responderse preguntas sobre Dios y la fe cristiana, ayudar a la comunidad y estar inmersos en una espiritualidad a través de clases como “El desarrollo de la comunidad internacional y local” y “El trabajo personal de Jesucristo”.

Si bien la espiritualidad es una práctica presencial, esto no es impedimento para enseñarla a través de la lectura, el razonamiento y la expresión de una voluntad de aprendizaje y aplicación en su comunidad. El principal objetivo de ACOM es que la religión no sea vista como un acto de ir a la iglesia y rezar, para este instituto va más allá y se trata de estudiar las raíces, entender la palabra de Dios, la teología y estar en la capacidad de enfrentar los cuestionamientos que surgen en torno a estos temas.

Foto AFP Wendell Teodoro - Emily Willard Australian College of Ministries (16)Antes de que ACOM adoptara el e-learning como una herramienta de aprendizaje, este colegio que funciona a distancia desde 1990 solía imprimir los materiales de los cursos y enviarlos por correo a sus estudiantes. De aquí, una de las razones por las que decidió funcionar principalmente como un instituto a distancia y sin campus. También, entendió que con la educación a distancia podían llegar a cualquier persona en Australia y en el resto del mundo que estuviera interesada en compartir los valores del colegio.

ACOM ha consagrado en el tiempo la filosofía de “su iglesia es su campus”, con la que busca estimular a sus estudiantes para que brinden ayuda en las iglesias, hospitales o refugios locales que estén a su alcance y así poner en práctica el conocimiento. De esta manera, si su método fuera estrictamente presencial este colegio tendría que limitarse a educar solo en Sidney y no llegar a más lugares.

El objetivo de este colegio es establecer ministerios, que corresponden a las actividades en las que un estudiante puede estar involucrado para prestar un servicio a la comunidad, ya sea en una iglesia, recaudando fondos o en un aula comunitaria. Los ministerios son una parte fundamental de cualquier disciplina. En esta medida, para ACOM resulta importante que el conocimiento que adquiere cada estudiante trascienda más allá de los libros y deje una huella en su vida.

ACOM es miembro del Colegio de Teología de Sídney, reconocido por sus altos estándares educativos. Es por esto que el instituto implementa su plataforma e-learning a través de Moodlerooms, con el fin de que los docentes puedan cargar en línea el contenido y material de lectura para las clases. Esto les permite a los estudiantes trabajar a su ritmo, tomar desde un curso o hasta seis cada semestre, pero sin dejar de lado las fechas y compromisos de entregas. Durante el semestre, se realiza la actividad “Facilitación de tres días”, en la que alumnos y docentes participan en un retiro para revisar temas desarrollados en el aula, estudiar diferentes términos y recibir una retroalimentación por parte de los estudiantes sobre lo aprendido durante el curso. Este encuentro es muy popular en la comunidad educativa, pero no es un requisito obligatorio, ya que muchos estudiantes viven lejos y no pueden asistir.

Sin embargo, con Moodlerooms la distancia no es barrera para implementar estas actividades de manera virtual. ACOM cuenta con Collaborate Ultra, una herramienta de comunicación y videoconferencia, con la que según Emily Willard, Gerente de Sistemas de Aprendizaje del colegio, han podido reunir a los alumnos con docentes para conversar sobre distintos temas y resolver inquietudes. “Moodlerooms ha sido una adquisición muy valiosa para ACOM”, así lo asegura Emily, ya que manifiesta que han logrado mejorar la comunicación con sus estudiantes, fortalecer sus habilidades y entrenarlos en lo que no tienen tanta fortaleza. Moodlerooms también les facilita una biblioteca virtual para almacenar los trabajos realizados durante el curso y el material de apoyo para las clases.    

Emily explica que la mayoría de los estudiantes que se matriculan en el colegio lo hacen porque quieren sentir una conexión profunda y real, o encontrar respuestas a preguntas frecuentes relacionadas con su propia espiritualidad. Más allá de fines lucrativos o adquirir un estatus, para ella esto se convierte en una forma de vida. Si bien la mayoría de los estudiantes son jóvenes, los mayores también acuden a ACOM para aprender algunos aspectos que durante su juventud no exploraron y encuentran allí la oportunidad para hacerlo.

Los estudiantes tienen la posibilidad de matricularse en cuatro especializaciones: Estudio de la Biblia, Teología, Liderazgo y Espiritualidad. Existen requisitos mínimos de formación en espiritualidad para todos los estudiantes, porque es en ese momento cuando ACOM evalúa cómo evolucionan los estudiantes a lo que están aprendiendo y si está influyendo en sus vidas de manera positiva. Los alumnos también pueden escoger otras disciplinas dependiendo de sus intereses y a la vez cuentan con créditos libres que pueden utilizar, por ejemplo, con cursos sobre otros temas.

Moodlerooms también les facilita una biblioteca virtual para almacenar los trabajos realizados durante el curso y el material de apoyo para las clases.

Cuando un estudiante no está alcanzando los resultados esperados cuenta con la ayuda de los Gerentes de Apoyo al Aprendizaje, quienes se encargan de brindarles asesoría para lograr un mejor desempeño hacia la consecución de sus metas e intereses. A la fecha ACOM cuenta con 1.100 estudiantes matriculados en cursos vocacionales de pregrado o posgrado.

Por último, Emily cierra con esta frase: “El aprendizaje requiere que los humanos sean curiosos, que comuniquen, interactúen, prueben, discutan, definan, encuentren esperanza y rechacen. La tecnología puede ayudarles a lograr todo esto”, lo que traduce en un pilar valioso para todo lo que hacen. Asimismo, considera que no existe una brecha entre la religión y la tecnología. Por el contrario, cualquier resistencia que pueda haber con la tecnología se debe a la edad o a la falta de práctica, más que a alguna razón moral.

*Emily Willard, Gerente de Sistemas de Aprendizaje, Australian College of Ministries.

*Foto por: AFP Wendell Teodoro