Bevin Rainwater, Diseñadora instruccional, Universidad de Hartford

Como diseñadora instruccional, y siendo al mismo tiempo docente de educación superior, me encuentro en una posición especial que me permite comprender a cabalidad las limitaciones existentes y solidarizarme con los miembros del cuerpo académico que se enfrentan a la tarea de rediseñar materias en el marco de la accesibilidad. Esta labor, que lleva tiempo y puede generar gastos, se perfila como una tarea titánica, y demanda la adquisición de muchísimas herramientas nuevas en el proceso. En este sentido, parte de mi trabajo consiste en informar al cuerpo académico sobre las leyes en vigor, y apoyarlos y alentarlos en el cumplimiento con las normas existentes en materia de accesibilidad. Con frecuencia mi mensaje es recibido con aprehensión, pero con los años he descubierto algunos consejos y trucos que pueden transformar este proceso en una tarea menos abrumadora y garantizar una mejor cooperación por parte de los miembros de la academia.

Foto AFP Michelle McLoughlin - Bevin Rainwater (20)El primer lugar, hay que identificar y utilizar un “checklist” sobre Accesibilidad. Hay muchos disponibles actualmente, por ejemplo en http://www.hhs.gov/web/section-508/making-files-accessible/checklist/.  Una lista de esta naturaleza ayuda a los instructores a identificar las áreas potenciales de inquietud en términos de accesibilidad, además de ofrecer soluciones simples al tiempo que los instructores van construyendo el contenido de sus materias. Que los instructores preparen sus documentos de distribución en línea —mediante el sistema de gestión del aprendizaje (LMS, pos sus siglas en inglés), por correo o por medio de una página Web— conforme a una lista de verificación sobre accesibilidad contribuye a garantizar el cumplimiento con las directrices en la Sección 508. Algunas de estas normas incluyen el empleo de encabezados y fuentes estándar, un contraste de colores apropiado, texto alternativo y una estructura organizada de la materia que haga sencilla la navegación por parte de los estudiantes.

En segundo lugar, es necesario ser proactivos, no reactivos. Los instructores deben ser proactivos en la creación de contenidos accesibles, porque hoy hay más estudiantes con discapacidad que se incorporan a la educación superior que nunca. Estos nuevos estudiantes pasan de instituciones de educación secundaria donde contaban con servicios de asistencia a universidades e instituciones de educación superior (colleges) donde les toca desenvolverse solos, y muchos no logran hacerlo. Además de lo anterior, cada vez se emplean más videos en línea y recursos multimedia en los programas educativos, y cada vez hay más ofertas de materias en línea en las instituciones. Todo esto hace que aumente la importancia de que las instituciones se adapten en accesibilidad. Basta con una queja para que la institución pueda ser objeto de una notificación de advertencia. Recientemente se han presentado demandas contra universidades e institutos de educación superior por no contar con facilidades de accesibilidad adecuadas (Lewin, 2015). Estas facilidades pueden ser tan simples como ofrecer acceso equitativo a los materiales de forma oportuna. Así, se hacen necesarias la planificación y programación de las actividades porque, en la mayoría de los casos, no es realista reelaborar todo el contenido en línea del curso durante su desarrollo mismo.

Contar con un checklist ayuda a los instructores a identificar posibles errores de accesibilidad. También brinda soluciones sencillas mientras se crea el contenido del curso.

El tercer lugar, hay que dar pasos pequeños. Si usted es diseñador instruccional, entregue a los instructores una lista de elementos realizables, que hagan ver la tarea como una labor de simples ajustes a los documentos existentes. Hay cosas simples que pueden hacerse durante las vacaciones de invierno o de verano, y una vez que está listo el contenido de una materia, este puede emplearse semestre tras semestre. Las cinco observaciones clave que normalmente comparto con los miembros del cuerpo académico son las siguientes:

  1. Todas las imágenes requieren de un título y un texto descriptivo (texto alternativo): cuando se inserta una imagen en el LMS se verá obligado a incluir estos elementos. Todas las imágenes que transmiten significado deben contar con texto alternativo. Por el contrario, las imágenes que son meramente decorativas y no tienen significado pueden dejarse en blanco. Por último, las imágenes que se insertan en Word, Excel o PowerPoint también deben contar con texto alternativo, debe también incluirse en los textos PDF.
  2. Empleo de encabezados para dividir el contenido: los estudiantes con discapacidad visual emplean lectores de pantalla para navegar en los contenidos. Este lector dicta los encabezados a los estudiantes, para que éstos puedan a su vez desplazarse entre ellos y llegar al contenido que necesitan consultar. Utilice los estilos de encabezados incluidos en su LMS o en los documentos de Microsoft Office al elaborar cualquier contenido que desee cargar en línea.
  3. Empleo apropiado de colores: debe asegurarse de que haya un buen contraste entre los colores del primer plano y del fondo. Estos colores no deben emplearse con el propósito exclusivo de transmitir sentido (emplee negritas, mayúsculas o cursivas en su lugar). No utilice muchos colores; diseñe su página de forma simple. Además, asegúrese de que exista un buen contraste entre el texto y el fondo (por ejemplo, no use letras amarillas sobre un fondo blanco).
  4. Uso de una buena solución para el subtitulado de videos y audios: sea que opte por una solución local (autosubtítulos en YouTube) o adquiera un programa, debe garantizar que todos los videos cuentan con subtítulos. Consulte con el proveedor de servicio de apoyo a los estudiantes con discapacidad en la institución o consulte con los decanos o jefes de departamento al respecto; es posible que cuenten con fondos para cubrir estos costos. Es posible también que la institución cuente ya con una solución de subtitulado; de lo contrario, explore la posibilidad de incorporar pasantes para que apoyen con parte de la carga de trabajo.
  5. Uso del verificador de Accesibilidad de Adobe Acrobat o Microsoft Office. Los productos de Microsoft Office y Adobe Acrobat Reader Pro cuentan con un verificador de accesibilidad incorporado que revisa los documentos e identifica áreas que pudieran generar dificultad. Someta sus documentos a esta verificación antes de cargarlos en el LMS o en línea. Esta herramienta es muy útil y beneficiosa tanto para los diseñadores de los programas educativos como para los miembros del cuerpo académico en general.

La pregunta que surge entonces es: ¿cómo convencer al cuerpo académico de la necesidad de ofrecer accesibilidad? Debe recordarles que en primer lugar se trata de un requerimiento de la ley, y con base en lo que hoy en día sabemos sobre el aprendizaje, se trata de una exigencia muy lógica. Conforme a la Ley de Rehabilitación de 1973, todos los estudiantes deben tener igual acceso a las mismas experiencias educativas (Oficina de Derechos Civiles, OCR) y a la oportunidad de aprender de la forma en que mejor les convenga. Cada estudiante aprende de manera diferente. El diseño en accesibilidad es un diseño universal, un concepto según el cual los miembros de la facultad diseñan y componen espacios de aprendizaje (incluido el espacio en línea) que sean de fácil acceso, comprensión y uso por parte de todos los estudiantes, sin importar su edad, género, discapacidad o estilo de aprendizaje (Autoridad Nacional en materia de Discapacidad, NDA). La accesibilidad beneficia a todos, no solamente a los estudiantes con discapacidad. Por ejemplo, cabe que los estudiantes de inglés como lengua extranjera (ESL, por sus siglas en inglés) no comprendan a cabalidad las clases, pero si se les ofrecen láminas de PowerPoint o notas entonces pueden revisarlas. Lo mismo aplica para los videos subtitulados porque incluyen texto y audio. De esta forma, los instructores deben tener en mente estas realidades y construir espacios de aprendizaje (tanto en persona como en las aulas virtuales) que sean lo más compatibles posible con el concepto de accesibilidad.

Como diseñadora de programas educativos sé que este trabajo puede resultar demandante, sobre todo para un cuerpo académico que ya se encuentra sobrecargado de trabajo, y que no tiene el tiempo para revisar desde el inicio todos sus materiales. Esto puede resultar frustrante; lo comprendo totalmente. Por esta razón trato de responder a sus inquietudes y hacerles saber que estamos acá para apoyarlos. En muchas ocasiones, se trata simplemente de aplicar un ligero cambio de actitud, que debe acompañarse de mucho apoyo orientador hasta que los miembros del cuerpo docente se sientan cómodos por su cuenta. Estoy convencida de que todos llegarán a ese punto, con nuestro apoyo y asistencia.

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References:

Lewin, T. (12 de febrero de 2015, ). Harvard and M.I.T. Are Sued Over Lack of Closed Captions. Consultado en la versión digital del NY Times: http://www.nytimes.com/2015/02/13/education/harvard-and-mit-sued-over-failing-to-caption-online-courses.html?_r=0

NDA. (n.d.). Centre for Excellence in Universal Design. Consultado en la NDA: http://universaldesign.ie/About-Us/

OCR. (n.d.). Protecting Students with Disabilities. Consultado en el Departamento de Educación de EE. UU.:  http://www2.ed.gov/about/offices/list/ocr/504faq.html

*Bevin Rainwater es diseñadora de programas educativos y Miembro Adjunto de la Facultad en la Universidad de Hartford.  También es docente en línea para el instituto de educación superior Charter Oak State.

*Fotos por: AFP Michelle McLoughlin