Por: Christina Gómez Echavarría

Holt, MI, Estados Unidos

Al encontrarse con el Doctor Chuck, pensaríamos que es un “aviso publicitario ambulante” para los Sistemas de Gestión del Aprendizaje (LMS). Es conocido por tatuarse en el brazo los logotipos de las empresas de LMS que utilizan el software de “learning tools interoperability” (LTI) creado por él. Dr. Chuck trabaja desde hace más de una década en temas relacionados con el código abierto.

Foto Jay Jackson dr chuck 4Todo comenzó en los años 70 cuando estudiaba biología en la Michigan State University y como parte de sus estudios tenía la obligación de tomar una clase de computación, en ese momento, se enamoró del desarrollo de software. Desde entonces trabaja principalmente en tres campos: la enseñanza, el desarrollo de software y en cargos como el de director de información. Como profesor, se dio cuenta de que la informática y la programación no se estaban enseñando bien, en general, y se propuso concebir un método mejor que fuera capaz de ajustarse más a los distintos métodos de aprendizaje. Hoy es profesor de la Escuela de Información de la Universidad de Michigan y de varios MOOCs en cursos de informática de Coursera. Dictó su primera clase en 1996, cuando el e-learning era desconocido: tanto que ni siquiera pudo transmitir video, sólo audio, y realizar una presentación con diapositivas sincronizadas. Después, se obsesionó con el e-learning y quiso ofrecerles a las universidades un Sistema de Gestión de Aprendizaje que respondiera a sus verdaderas necesidades. En 2004, participó en un proyecto dirigido a la construcción de un nuevo LMS de código abierto llamado Sakai.

Sakai fue creado inicialmente por la Universidad de Michigan y por varios socios. Al principio, el proyecto recibió inversiones grandes de varias organizaciones para su construcción, y en 2005-2006 se convirtió en el LMS de código abierto más usado por las universidades de investigación. Hoy, Sakai cuenta con una participación de aproximadamente el 6%  del mercado y aunque no sea el LMS más grande del mundo en este momento, el Doctor Chuck dice que su objetivo es innovar en la enseñanza y el aprendizaje y espera que todos los productos en el mercado puedan hacer lo mismo.

En 2007, el Doctor Chuck se dio cuenta de que ni siquiera con un LMS de código abierto había logrado ofrecerles a los profesores la libertad completa, porque no podían modificar el código del LMS adquirido por su universidad. Esto, a la larga, convirtió el LMS en exactamente lo que el Doctor Chuck no quería que fuera. Por esa razón, empezó a trabajar en la construcción del “learning tools interoperability” (LTI) para los SIG, que hoy en día es el estándar para los LMS como Canvas, Sakai, Moodle y Blackboard Learn. En términos sencillos, les permite a los profesores construir herramientas y funcionalidades fuera de su sistema de gestión de aprendizaje, instalarlas y después modificarlas con el fin de adaptarlas a sus necesidades.

Mi sueño es que cada persona en este mundo pueda tener la posibilidad de construir su propio LMS, si es lo que quiere hacer.

El Doctor Chuck dedicó casi una década a la promoción de la LTI. Inicialmente le fue difícil convencer a los otros LMS de adoptar el estándar, porque por los altos niveles de competitividad las empresas no querían que su producto fuera compatible con otros LMS y así ofrecerles a sus clientes la opción de cambiar. Fue en ese momento que el Doctor Chuck decidió retar a Desire2Learn, Moodle, Blackboard y otras empresas a adoptar el estándar, y ofreció poner el tatuaje de su logotipo en su hombro si estaban dispuestas a apoyar la LTI. Eventualmente, las empresas se dieron cuenta de que se trataba de mucho más que un tatuaje y que sus vidas realmente habían mejorado, y por consiguiente más empresas se mostraron interesadas en implementar la LTI.

El Doctor Chuck quiere colaborar con cualquier persona que esté interesada en promocionar el concepto de la interoperabilidad de software. La oportunidad de crear app stores y otros estándares está ampliando las posibilidades para el e-learning. “Mi sueño es que cada persona en este mundo pueda tener la posibilidad de construir su propio LMS, si es lo que quiere hacer. Quiero construir un ecosistema de herramientas que faciliten la vida de los profesores”, dice el Doctor Chuck. De acuerdo con sus líneas de pensamiento, si un profesor tiene una clase de química o una clase de Python (un lenguaje de programación), no debería contar simplemente con una presentación en PowerPoint para explicar la respectiva teoría, sino también con un software que le permita al estudiante ver en tiempo real en qué consiste la tarea de escribir código. Su próximo proyecto se llama Tsugi, un app store de código abierto y un ambiente de aplicaciones para la construcción de herramientas de aprendizaje que cumplan con los estándares de LTI.

Él explica que a muchas universidades no les interesan los problemas asociados con un LMS de código abierto y por consiguiente no consideran la necesidad de contratar un programador profesional para ayudarles a los profesores en lo que puedan necesitar. Por eso, deciden comprar un software muy costoso que no se puede modificar más adelante, limitando así la libertad de sus profesores. Sin embargo, muchas de esas empresas de tercerización costosas construyen su LMS con base en lo que los revolucionarios del código abierto hicieron de primero. Chuck confía en que el mercado cambie eventualmente y se dé cuenta de que la mejor alternativa siempre estaba allí, en frente y, además, es gratis. Explica que el factor más importante de un proyecto de código abierto es la perseverancia. ¡Nunca te rindas! Si el proyecto es innovador, vale la pena. Es su consejo más importante.

Al cumplir décadas de trabajo en código abierto y convertirse en uno de los expertos más sobresalientes en el campo, E-Learn Magazine le preguntó al Doctor Chuck :

  1. ¿Por qué es tan importante el código abierto para la academia? Cómo se relaciona el código abierto con la cultura y las prácticas de las universidades alrededor del mundo?

El código abierto garantiza que haya alternativas. Lo que estamos construyendo es un sistema mediante el cual los profesores sean los dueños de la tecnología que les permite enseñar de la manera que quieren. Es importante para la academia, porque es lo que hacemos. No estamos enfocados en sacar ganancias, estamos enfocados en que el mundo sea mejor, en que tenga mejores herramientas, libres y abiertas para todos. Es por eso que el código abierto es tan importante y la razón por la cual no podemos seguir permitiendo que las universidades busquen siempre la salida más fácil y compren software que no les vaya a servir a largo plazo.

  1. ¿Qué es lo que define un proyecto de código abierto en la academia? Moodle y Sakai son dos ejemplos. ¿Por qué eran importantes?

La clave en cualquier proyecto de código abierto, independientemente de que sea Moodle o Sakai, es seguir adelante, que no se agote la energía. No se trata necesariamente de crecer de manera rápida o lograr una participación del mercado. Al principio, un proyecto siempre es emocionante porque está creciendo tanto que uno llega a pensar que va a conquistar el mundo. Sin embargo, toda curva de crecimiento se vuelve plana. La clave con el código abierto es que simplemente tiene que seguir adelante. Porque cuando uno de los demás LMS comete un gran error, los colegios van a decir, “Sakai siempre ha estado aquí, y es gratis y funciona bien. Es lo que necesito”. Mi trabajo consiste en mantener el fuego vivo, aunque sea un fuego pequeño, para que si los demás fuegos se apagan, el mío sea la salvación.

  1. ¿Quiénes son las personas más importantes para garantizar que estos proyectos abiertos (software tanto de código abierto como de estándares abiertos) logren una gran acogida

Al principio, se necesitan promotores implacables que puedan conversar con los grandes nombres, y uno tiene que convencer a la gente de creer en su proyecto. Al principio, se trata de establecer la marca, uno tiene que construir software pero primero tiene que construir la marca. En la siguiente fase, tiene que contar con gente dedicada a la causa del proyecto a largo plazo. Estas personas son fundamentales en la segunda fase de un proyecto de código abierto. Y la tercera fase es cuando uno ya tiene un producto y tiene que pulirlo y realizar trabajos menos emocionantes, como arreglar, mejorar, etc.

Él considera que el código abierto está pasando por un pequeño “período de calma”, porque los clientes creen que ya se ha creado lo que necesitan, que no hay más campo para crecer y que los LMS ya hicieron todo lo que son capaces de hacer. Pero el Doctor Chuck insiste en que no hemos ni siquiera empezado a rascar la superficie y que todavía quedan muchísimas cosas por hacer. En el futuro tendremos mejores LMS, cada LMS tendrá su propio app store, y si imaginamos que un LMS funciona como un teléfono celular, donde la funcionalidad base viene del vendedor pero el app store hace que todo aparato sea único, es en ese momento cuando realmente comienza la innovación, y actualmente no hemos llegado sino al 5 por ciento del camino. El Doctor Chuck es optimista con respecto al futuro y seguirá trabajando para el código abierto y para la enseñanza y el aprendizaje virtual hasta que físicamente no pueda hacer más. Su plan para los próximos diez años consiste en garantizar que el código abierto derrote a los vendedores comerciales, y está literalmente buscando cambiar el sistema.

*Charles Severance, profesor clínico asociado, Universidad de Michigan

*Foto principal: AFP Bod Foran, foto secundaria: Jay Jackson