Por: Ángela Palacios

Barcelona, España

Para la Universidad Pompeu Fabra la clave del éxito de la enseñanza se encuentra estrechamente ligada con una pedagogía innovadora, por ello empezó a trabajar con Moodlerooms, el LMS que le permitirá ampliar las estrategias de aprendizaje y de desempeño de la institución.

Más de quinientos años de historia universitaria han catalogado a Barcelona como una ciudad pionera en conocimiento y educación gracias a los programas de grado y posgrado de alto nivel que ofrecen las universidades de la capital catalana.

De esta manera, ‘la ciudad condal’ no solo es atractiva por su carácter mediterráneo, sus numerosas zonas verdes, calles y espacios culturales, sino también por su oferta académica; así, miles de estudiantes de todas partes del mundo llegan aquí para hacer de su experiencia de aprendizaje una vivencia valiosa y enriquecedora.

La oferta de universidades es bastante amplia, sin embargo, hay una en especial que ha descrestado al gremio educativo: Pompeu Fabra (UPF), una institución pública que se ha caracterizado durante sus 25 años de existencia por la excelencia académica, sus estrategias pedagógicas y su posicionamiento en rankings nacionales e internacionales como una de las mejores universidades del mundo (Campus de excelencia Internacional según el Ministerio de Educación (2010), puesto número 17 a nivel mundial en la primera edición del ranking “100 Under 50” del Times Higher Education (2012), la universidad española con la mejor tasa de rendimiento: 89% (2014) y una de las 20 universidades europeas con más proyectos concedidos por el Consejo Europeo de Investigación (2015).

Manel Jiménez, director académico del centro para la innovación del aprendizaje de la UPF considera que a pesar de que es una universidad relativamente joven, el éxito y prestigio que posee se ha debido a la administración del conocimiento. “Es una universidad donde la actividad de investigación es muy alta, y busca ligarse todo el tiempo con la docencia. Los profesores no reproducen materiales sino que explican qué es lo que están investigando”.

De esta manera, se ha logrado diferenciar de grandes universidades de España por considerar la investigación como soporte de innovación, por realizar transferencia de conocimiento con empresas e industrias, por aplicar la responsabilidad social, por ser abierta a extranjeros y por la alta demanda de estudiantes, considerados grandes talentos de la UPF por ser quienes obtuvieron las mejores calificaciones antes de entrar a la universidad y durante su paso por ella.

Tecnología para la enseñanza y el aprendizaje:

El hecho de que la Pompeu Fabra sea una universidad joven ha permitido que en el fondo las estructuras también lo sean, como explica el director Jiménez “influye a que todo fluya”, pues es mucho más flexible y abierta a los cambios; entre ellos, el aprendizaje virtual.

Actualmente, la Universidad cuenta con un centro para la innovación docente desde donde se impulsan iniciativas y planes de ayuda a los profesores con relación a lo pedagógico. Esto posibilita que la introducción de las tecnologías al aula de clase sea mucho más fácil y además, agilice los procesos.

En ese sentido, hacen uso de plataformas específicas según la necesidad de los departamentos, “trabajamos con una herramienta llamada Collaborate donde el profesor organiza su propio espacio de aprendizaje de forma muy intuitiva y fácil”, explica Jiménez.

Y así como esta hay muchas más, las cuales se utilizan como complementos a su LMS transversal: Moodle, plataforma que vienen utilizando hace ya un tiempo y que ha sido clave en los procesos de enseñanza, pues es allí donde suben el material para las clases, se desarrollan grupos de trabajo y foros. Asimismo, están bastante involucrados con el tema de las clases a distancia en las que recurren a MOOCs para atender a varios estudiantes al mismo tiempo.

Podría decirse que este cambio en la pedagogía y la forma en la que se aprovechan los recursos teconológicos son algunas de las razones por las cuales la Pompeu Fabra es al día de hoy la universidad española más productiva, según el U-ranking de la Fundación BBVA y el Ivie; pues con el uso de estas herramientas se facilitan de forma amplia los espacios de aprendizaje y la interacción con el profesor.

En el caso de los cursos a distancia la universidad destina un equipo amplio de técnicos para coordinar las actividades. “Ahora pretendemos es que se hagan unas clases virtuales y otras presenciales, en las que el espacio virtual sea el que tenga mayor peso y la presencialidad sea para generar debate”, explica Manel, quien agrega que estas nuevas herramientas permiten que el aspecto on-line tenga más protagonismo sobre la presencialidad.

Aunque nos gusta Moodle, creemos que pasar a Moodlerooms brindará una aportación mayor y será mucho más versátil.

Sin embargo, dentro de la UPF se ha identificado que a pesar de que es mucho el provecho que se le quiere sacar a Moodle, aún los estudiantes no se identifican 100% con este “una minoría utiliza las herramientas de Moodle en su totalidad, a los demás les ha sucedido como cuando te compras un teléfono, finalmente terminas utilizando la cámara, los mensajes y las llamadas. Después te das cuenta que puedes hacer mil cosas”, expresa Manel desde su experiencia.

Es cuestión de explorar mucho más las propiedades de Moodle y familiarizarse con su estructura, diseño y manera de ordenar las herramientas; por esa razón, la UPF adelanta una serie de pruebas entre estudiantes, administrativos y docentes para migrar a Moodlerooms a finales de este año. “Aunque nos gusta Moodle, creemos que pasar a Moodlerooms brindará una aportación mayor y será mucho más versátil. Estamos acompañando ese momento de introducción con cursos de formación, pero no para utilizar las herramientas técnicas, sino para aprovecharlo aún más desde el punto de vista pedagógico y generar innovación en el aprendizaje” enfatiza Manel.

Por ello, se están realizando estudios tanto a profesores, como alumnos para evaluar la  adopción de Moodlerooms en sus actividades académicas, esto se realiza por departamentos, así se entrará gradualmente a este LMS, pues en caso de que ocurra una incidencia, la universidad no se vea afectada por completo.

Se espera finalizar la migración a finales de este año e iniciar el primer semestre del 2017 con una tecnología mucho más “amigable” para la comundiad de la UPF, fortaleciendo la pedagogía para la enseñanza, y por supuesto, la innovación docente y el desarrollo de las políticas de conocimiento.

*Manel Jiménez, director académico del centro para la innovación del aprendizaje de la UPF