Por: Natalia Perdigón

Ciudad de México, México

La industria automotriz mexicana se consolida como una de las más prósperas del continente y actualmente concentra cerca de 500.000 técnicos en sus áreas de trabajo. Para 2020 prevé un aumento significativo en su producción y desde ya se preparan para cualificar lo mejor del recurso humano del país.

Una de las razones del éxito de la industria automotriz en México se fundamenta en la calidad de sus trabajadores. Actualmente el país es el séptimo fabricante de autos en el mundo y esperan que en 2020 aumente su producción en más del 40%. Grandes marcas como Nissan, Volkswagen o General Motors cuentan con centros de ingeniería en el territorio, lo que impulsa el mercado local y va de la mano con la generación de recurso humano cualificado. Eduardo Javier Solís Sánchez, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), reconoce la importancia de la formación educativa que necesitan sus técnicos y explicó a E-learn Magazine qué estrategias tienen para lograrlo.

“Trabajamos de la mano con el sistema educativo formal para asegurar currículos que sean pertinentes y acordes con lo que requiere la industria. Contamos con una importante vinculación academia–industria, de tal manera que el joven tenga la formación que requerimos”, señala.

Alrededor del 70% del recurso humano que se requiere en el campo de la industria automotriz pertenece a personal con experiencia en temas de metalmecánica y electrónica, principalmente operarios y técnicos a nivel preparatoria: 12 años de estudio con el cual obtienen el título. Un equivalente a lo que se denomina K–12 en el modelo educativo de países como Estados Unidos, Canadá o Corea del Sur.

Paralelo a esto, el Gobierno Federal cuenta con un modelo educativo de formación dual que consiste en una vinculación con la academia en el último año de clases. En marzo de 2009, se firmó este acuerdo –inspirado en el modelo ofrecido por el Instituto Federal de Formación Profesional (BiBB, por sus siglas en alemán)– en el que los alumnos pueden hacer parte de empresas como B. Braun Aesculap de México, Jera Leasing y Tornillos Victoria. Una propuesta que busca integrar la participación de las carreras educativas a nivel tecnológico con escuelas nacionales, como el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP).

AMIA_Solis_EduardoAl respecto, Solís comenta “esta es una industria que demanda personal altamente calificado y en la medida en que nosotros logremos trabajar con el sistema educativo formal, bajamos el costo de la formación que tenemos que dar desde las empresas”.

Otra de las metodologías que están sobre la mesa de trabajo son las alianzas de las instituciones académicas con la industria y el gobierno. A través de la educación a distancia, se da la posibilidad de ampliar esta tecnología para masificar algunos elementos del modelo de educación. Según cifras de Solís, hay alrededor de 100.000 alumnos bajo esta modalidad. La Universidad de Educación a Distancia de México y la Secretaria de Educación Pública lideran estas iniciativas.

A través de las nuevas tecnologías se pueden explorar y potencializar las capacidades del talento humano de la industria, en las que las metodologías de capacitación y entrega de conocimiento son vitales. Este es el caso de los recursos de e-learning.

En 2015, la industria automotriz representó el 3,2% del PIB del país; razón por la cual la Secretaría de Economía también impulsa políticas públicas que desarrollan el capital humano, tanto en el área vocacional relacionada con las llamadas ‘carreras del futuro’, como orientadas al capital humano que ya hace parte de las plantas.

Esta es una industria que demanda personal altamente calificado y en la medida en que nosotros logremos trabajar con el sistema educativo formal, bajamos el costo de la formación que tenemos que dar desde las empresas.

La educación es la clave de la industria automotriz en México; por eso se pronostica que para cumplir el objetivo propuesto de producción para 2020, será necesario contar con 150.000 técnicos más, capacitados correctamente. El gran reto de este sector es consolidar un modelo educativo que impulse el desarrollo de los trabajadores y puedan cumplir con las necesidades de las empresas.

“Estamos empeñados en que se siga hablando de México como un gran lugar para la manufactura de partes de vehículos, pero también donde se innova a través de grandes diseños. Le estamos apostando a los centros de ingeniería y a que se gradúen alrededor de 120.000 ingenieros anualmente”, complementa el directivo.

*Eduardo Javier Solís Sánchez, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

*Foto principal: 123rf