By: Gabriella Restrepo

Helsinki, Finlandia

Cuando Moodlerooms decidió ofrecer MOOCs para instituciones de educación superior, tenía como objetivo crear una alternativa que pudiera ser utilizada por cualquier persona interesada en adelantar su educación interactuando globalmente con docentes, pares y otros expertos. Desde ese entonces, muchos colegios y universidades alrededor del mundo, como la Universidad de Helsinki en Finlandia, incluyen dichos programas en su currículo.

La Universidad de Helsinki es el establecimiento académico más antiguo y más grande de Finlandia, y mediante el poder de la ciencia ha aportado a la sociedad, a la educación y al bienestar desde 1640. Cuenta con una comunidad científica internacional de 40.000 estudiantes e investigadores, y en 2015 ocupó el puesto 76 en el Ranking Mundial de Universidades de la Times Higher Education, el 96 en el QS World University Ranking y el 67 en el Ranking de Shanghái.

La universidad busca soluciones a los retos globales y crea nuevas maneras de pensar para el beneficio de la humanidad. Por consiguiente, con el paso del tiempo es necesario desarrollar plataformas para mejorar la educación y ayudar a los estudiantes a que se sientan cómodos con su proceso de aprendizaje. Pero este proceso no involucra únicamente a los alumnos, porque los profesores también forman parte importante del mismo, lo que implica que, debido a la disponibilidad de nuevas herramientas para hacer todo lo que necesitan, es simplemente una cuestión de tiempo hasta que todos utilicen plataformas virtuales como una de las formas más fáciles e importantes de aprender.

Mari_JussilaEl bienestar finlandés se ha construido con base en la educación, la cultura y el conocimiento. El sistema educativo flexible y la seguridad educativa básica han llevado a una equidad y una coherencia en los resultados. Se cree que todo el mundo quiere estudiar, a pesar de la edad; tal vez toman un sólo curso, o a lo mejor estudian un programa de grado, pero una vida de aprendizaje es muy importante en el país.

Por consiguiente, desde hace mucho tiempo la universidad utiliza la tecnología en el campo de la educación. Dos plataformas de Moodle predominan desde 2007: primero, la que ellos llaman ‘Moodle Normal’, que consiste en 15.000 cursos virtuales que ofrecen la posibilidad de combinar el proceso de aprendizaje en línea con la enseñanza presencial, las conferencias y las reuniones grupales, y segundo, Moodle para sus Cursos Abiertos Masivos Virtuales (MOOCs, por su sigla en inglés).

En agosto de 2015 la universidad lanzó seis MOOCs. Al principio no tenía sino un curso en inglés, pero ahora hay dos. El primero, que se llama ‘Political System in Finland’ (Sistema Político de Finlandia), se dirige a personas interesadas en el sistema político y la cultura finlandesa, mientras el otro es ‘Sustainable Energy in Education’ (Energía Sostenible en la Educación). Ninguno de estos MOOCs tiene costo. La universidad espera ofrecer más cursos en inglés, pero por el momento la mayoría se enseña en finés.

Cuando empezaron a trabajar con Moodlerooms y a establecer sus plataformas de MOOC, algunos profesores dijeron que querían que los cursos fueran en finlandés porque todos sus materiales están en ese idioma y, por consiguiente, no sería muy aconsejable dictar el curso en inglés. “Es cuestión más de los recursos que tienen disponibles los profesores, y si los tienen en un idioma específico es lógico dictar el curso en ese idioma”, afirma Mari Jussila, especialista en Tecnología de la Educación de la universidad.

El reto más importante que enfrenta hoy el Centro de Tecnología de la Educación consiste en ayudarles a los profesores a diseñar cursos de manera pedagógica

En cuanto a resultados, el 94% de los estudiantes que terminaron los MOOCs quedó satisfecho con el curso, el 75% consideró que la plataforma era fácil de usar, a pesar de que para el 60% de los estudiantes había sido su primer curso virtual. Por su parte, el 25% habría deseado más orientación personal.

Los estudiantes no se quejan con mucha frecuencia porque están acostumbrados a varias plataformas virtuales. Es fácil para ellos, siempre y cuando el curso haya sido diseñado de manera clara e informativa. No obstante, los profesores a veces encuentran problemas con Moodle, porque si empiezan subiendo contenido, es relativamente fácil, pero si no saben cómo utilizar los recursos o actividades correctas, se vuelve más complejo. Por ello, los profesores se resisten más a la enseñanza virtual y acuden al Centro de Tecnología de la Educación de la universidad en donde se les ofrece capacitación constante.

Cuando los profesores reciben un curso Moodle, está vacío y ellos mismos lo tienen que construir. Escogen su apariencia y las herramientas que van a utilizar, y mientras algunos profesores usan quizzes, otros suben videos y material más dinámico. Pero “es muy importante motivar a los profesores a que intenten algo nuevo, que vean ejemplos utilizados por otros profesores y que muestren a sus colegas lo que están haciendo y lo que han creado. Las cosas no vienen de nosotros –la administración–, sino de sus pares, porque así ven las ventajas de utilizar esas herramientas”, afirma Mari.

La mayoría del tiempo, Mari les ayuda a los profesores a entender la plataforma y cómo hacer que los cursos sean más claros para los estudiantes, quienes son exigentes y quieren usar plataformas virtuales para realizar sus tareas. Frecuentemente les dicen a sus profesores “¿podemos hacer esto en Moodle?, ¿por qué tenemos que venir si lo podemos hacer en Internet? o ¿podríamos usar Moodle en vez del correo electrónico?”.

No hay ninguna duda de que algunos profesores siguen siendo reacios a usar plataformas virtuales, pero no es un problema serio porque la mayoría ya las está usando. El reto más importante que enfrenta hoy el Centro de Tecnología de la Educación consiste en ayudarles a los profesores a diseñar cursos de manera pedagógica. Por consiguiente, cada facultad cuenta con por lo menos una persona que guía a los profesores con Moodlerooms, tratando de ofrecerles todo el apoyo y la libertad que puedan requerir con el fin de que logren usar cualquier herramienta que necesiten.

*Mari Jussila, Especialista en Tecnología de la Educación, Universidad de Helsinki.

*Photo by: AFP Jussi Helttunen