Por: Nicolás Albouze

E-Learn Magazine:  ¿Podría presentar de manera breve l’Université Paris Descartes a nuestros lectores?

Fréderic Dardel: L’Université Paris Descartes es parte de la COMUE Sorbonne Paris Cite. Enseñamos principalmente carreras relacionadas con la salud (medicina, farmacia, etc.). Esperamos introducir otras materias como literatura e idiomas.

ELM: Las universidades francesas son reconocidas por tener cierta ambivalencia sobre el papel que desempeñan los profesores, los cuales tienen el estatus especial de profesores investigadores. ¿Cree usted que esto impacta la pedagogía de manera positiva o negativa?

Frederic_DardelF.D: Yo no creo que esto tenga que ver con el estatus de profesor-investigador. Por el contrario, en Francia se le da una evaluación a los profesores principalmente sobre la base de su actividad investigativa y el desarrollo de su carrera depende de las publicaciones que realice. Esto nos lleva a una paradoja: aunque las dos actividades son fundamentales, lo referente a la investigación predomina sobre los asuntos pedagógicos.

En la Universidad tomamos algunas medidas para que haya un mayor equilibrio. Por ejemplo, con cierta frecuencia organizamos rondas por las distintas facultades con la propuesta de “snacks” pedagógicos. Organizamos una comida, a la cual asisten los profesores e ingenieros del aprendizaje de manera informal y voluntaria, con el fin de abordar temas relacionados con la enseñanza.  Este tipo de encuentros nos permite hacer un balance de la interacción en los cursos, del interés de combinar disciplinas, de la innovación pedagógica y hasta de nuevos formatos de calificación.

Otra iniciativa que ponemos a disposición de los profesores investigadores es la de tomarse una “licencia investigativa”, la cual dedican tanto a nuevos e innovadores proyectos como al mejoramiento de la parte pedagógica.

El conjunto de estas medidas tiende a incrementar el nivel de desempeño de nuestros profesores y, por ende, la calidad de la enseñanza en general.

 

Nuestro deseo en la Universidad es proponer carreras innovadoras, especialmente los diplomados dobles que permiten cubrir una gran variedad de temas y llegar a niveles de conocimiento superiores a los de una disciplina individual.

ELM: ¿Cuales son sus mayores retos para los próximos años?

F.D: La educación universitaria en Francia debe estar abierta a todas las personas. Sin embargo, lo más difícil de esto es que no contamos con un sistema de precedentes para llevar a cabo la selección. Tenemos una tasa de procesos fallidos muy alta en las diferentes disciplinas. Por ejemplo, para el segundo año de medicina solo hay 500 puestos para más de 2500 alumnos inscritos. Y en derecho, cerca del 60% de los alumnos repite el primer año.

Creo que el origen de este problema es principalmente que no hay ningún tipo de preparación previa en la secundaria, por lo que los alumnos de primer año llegan con ideas falsas sobre la carrera, las cuales no corresponden a sus expectativas.

Para tratar de resolver esto, hemos tomado ciertas medidas. Por ejemplo, algunos alumnos de segundo y tercer año universitario van a los colegios para hablar sobre sus carreras y sobre la experiencia en la facultad. Así desarrollamos una estrategia de comunicación para todos los ámbitos que permite a los aspirantes identificar rápidamente si les conviene la carrera y el método de estudio que van a escoger.

Sin embargo, el mayor reto siguen siendo los alumnos que vienen de escalafones no convencionales. Durante los últimos 3 años, todos los graduados de medicina venían del escalafón de bachillerato científico. Por lo tanto, nuestro deber y responsabilidad es buscar alternativas para esos estudiantes que fallan y que sin embargo tienen la voluntad de estudiar. Hemos hecho propuestas innovadoras, tales como el ingreso de estudiantes directamente al segundo año, la oferta de un año complementario para que los estudiantes tengan la posibilidad de nivelarse y finalmente, escalafones paralelos, con frecuencia desconocidos, que le ofrecen a los estudiantes posibilidades profesionales acorde a sus expectativas.

Hemos implementado herramientas para que los profesores entiendan los cursos de manera diferente. La utilización de las plataformas es fundamental y debe ser una extensión del curso en lugar de una simple réplica. En efecto, el principio de la clase invertida responde de manera positiva a muchas inquietudes de los profesores y de los alumnos, se da una mayor flexibilidad en la utilización del tiempo, las ausencias son un problema menor y el contenido de los cursos tiene disponibilidad permanente y de buena calidad.

ELM: Y en cuanto a la tecnología digital, ¿qué novedades piensa implementar en l’ Université Paris Descartes?

F.D: Tenemos la impresión de que algunos de nuestros estudiantes comparten el contenido de los cursos sin que haya ningún control al respecto, lo cual hace que la calidad de dicho contenido sea variable. Por eso nos gustaría poder reglamentar y estandarizar la digitalización para presentar el contenido de los cursos en formatos similares a los ePub (publicaciones electrónicas).

Además, estoy seguro de que el trabajo colaborativo permite a los estudiantes asimilar mejor la información. Por lo tanto, vamos a buscar herramientas para fortalecer esta faceta de la educación.

Finalmente, espero cambiar los métodos de evaluación para que estén mejor alineados con la realidad del mundo actual. En efecto, es posible que muy pronto podamos proponer exámenes autorizados por Internet. El objetivo es permitir a los estudiantes que busquen la información y mantengan su sentido crítico sobre lo que encuentran. Cuando salgan a la vida profesional, sin duda se les exigirán este tipo de competencias que, por el momento, no se enseñan o se hace muy poco.

ELM: ¿Qué podría decirle a estudiantes extranjeros para animarlos a venir a estudiar a l’Université Paris Descartes?

F.D: Nuestro deseo en la Universidad es proponer carreras innovadoras, especialmente los diplomados dobles que permiten cubrir una gran variedad de temas y llegar a niveles de conocimiento superiores a los de una disciplina individual. También, y esto gracias a la Betencourt Foundation, disponemos de herramientas de simulación actualizadas y competentes, para que los estudiantes puedan aplicar la teoría de manera inmediata. Y por último, París sigue siendo la ciudad más bella del mundo.

*Entrevistado:  Fréderic Dardel, presidente de l’ Université Paris Descartes

Foto por: ®F. Poletti