Por: Christina Gómez Echavarría

Sídney, Australia

¿Cómo se puede enseñar la creatividad? Esta es la pregunta principal que se ha estado haciendo la Australian Film Television and Radio School (AFTRS) desde sus inicios y desde que adquirió la responsabilidad de acoger la industria fílmica del país. La AFTRS tiene una reputación muy alta ya que ha tenido cinco de sus estudiantes nominados para los Óscar y cuatro exalumnos que lo han ganado. Uno de estos es Andrew Lesnie, el cinematógrafo detrás de El señor de los anillos.

David Balfour, el jefe de enseñanza y aprendizaje, y la directora de cursos, Bree Sigsworth Pryce, hablaron sobre cómo es enseñar la apasionada búsqueda de la excelencia por la cual es famosa la AFTRS y cómo los recursos en línea les han ayudado en su esfuerzo de impartir conocimientos.

Cuando la AFTRS empezó a involucrarse con temas de e-learning en 2014 tuvo mucho cuidado, pues sabían que enseñar en línea, sin una estrategia pedagógica, podía resultar en que los estudiantes no aprendieran de la forma esperada. El primer obstáculo al que se enfrentó fue cómo manejar los equipos. Siendo una escuela tan famosa alrededor del mundo, la AFTRS es reconocida por tener los equipos de último nivel para enseñarles a usarlos a sus estudiantes, y esa es parte de la razón por la cual muchos escogen esta escuela por encima de otras. Era imposible mandar por correo una cámara de alto nivel a cualquier persona que se inscribiera en un curso virtual para que pudieran aprender a utilizarla. Esto los hizo pensar que quizás enseñar cinematografía virtualmente no era una posibilidad.

Lo que luego aprendieron David y Bree fue que enseñar tanto la parte teórica de la cinematografía como la parte práctica de cómoAFTRS utilizar una cámara adecuadamente llevaba a una sobrecarga de información. Los estudiantes no terminan de entender ni la parte teórica ni la parte práctica. Entonces decidieron que sería mejor enseñar la parte teórica como el color, la composición de la imagen y el movimiento a través de la plataforma. De esta manera, los estudiantes podrían comprender bien los conceptos y devolverse a repasarlos si lo necesitaran, ya que la clase estaría disponible. Luego de tener la clase, el profesor les pide que hagan un video con lo que aprendieron, utilizando cualquier cámara que tengan, fuera la del celular o una más profesional. De esta manera, se podrían enfocar en la teoría que acababan de aprender en vez de dejarse distraer por la tecnología de una cámara compleja, y al mismo tiempo, estarían alimentando su creatividad al resolver un plano o un movimiento con una solución de baja tecnología.

Luego de que los estudiantes entendieran los conceptos clave, ya podrían ir a sus clases en el campus universitario, poner su conocimiento a prueba y aprender a maniobrar los equipos. Es anticuado pensar que la mejor alternativa para que un estudiante aprenda es sentarse en una clase a escuchar a alguien más hablar durante horas. Los salones de clase se deben usar como talleres donde haya un intercambio de ideas o para que se practique una habilidad específica. Lo mismo sucede con la radio y con la televisión, ya que son profesiones en las que los estudiantes deben aprender a manejar ciertos temas pero también deben aprender a manejar los equipos. David y Bree han comprendido que la mejor manera de enseñar es con blended learning. Cuando la escuela adoptó el e-learning, tenía muchos nervios de cómo iba a ser capaz de mantener su reputación y de cómo iba a lograr ofrecer la mejor calidad educativa, además de que se sumaba otro reto: Inspirar creatividad sin tener interacción cara a cara entre estudiante y profesor.

Tanto David como Bree están de acuerdo en que aunque implementar el e-learning no ha sido fácil, definitivamente sí ha sido
interesante, aunque también han tenido que afrontar ciertos obstáculos. Sin embargo, cada error que que han cometido, los ha ayudado a tomar su próxima decisión en cuanto a su currículo virtual. AFTRS empezó su programa en línea en 2015 con unos 10 cursos virtuales. Algunos de esos cursos solamente duraron un semestre porque mostraron que no funcionaban tan bien, mientras otros sí duraron dos semestres completos. Basado en eso, decidieron que continuarían enseñando vía e-learning en 2016.

Gracias a lo que Moodlerooms les ofreció en términos de tecnología y de plugins, ellos decidieron adoptar el e-learning porque sintieron que les ofrecía todo lo que necesitaban en ese momento. Una cosa que se debe tener en cuenta es que la producción de contenido, de emisión o de creación cinematográfica es altamente colaborativa. No hay manera de que una sola persona pueda dirigir, actuar, filmar y escribir. Teniendo esto en mente, ellos necesitaban una tecnología que les permitiera a los estudiantes cooperar unos con otros. Uno de los factores más importantes que consideran para mantener la creatividad viva en las clases, que generalmente se dan una vez por semana, es tener un foro abierto durante todo el tiempo, y de esta manera el dialogo entre estudiantes y profesores, y entre estudiantes y estudiantes, nunca para, no hay un descanso entre clases, sino que los estudiantes siempre están alertas para encontrar algo que pueda enriquecer la conversación.

Algo más que ha establecido el AFTRS es que no necesariamente emplea a profesores que sean demasiado académicos o que tengan mucho tiempo de experiencia, sino que más bien prefieren emplear profesores que vengan directamente de la industria, como guionistas y directores que acaban de hacer una película, para que les puedan enseñar a los estudiantes qué significa escribir para Hollywood y otras industrias. A través de un proceso de inducción y tutoría, a los profesionales de la industria se les dan las herramientas para empezar a enseñar su oficio. Lo mismo para los estudiantes que son aceptados puramente por meritocracia. Es más probable que sea aceptado un portafolio que muestra mucho potencial y creatividad que uno que muestre técnica perfecta y poca originalidad.

La AFTRS adoptó el e-learning porque les ofrecía todo lo que necesitaban en ese momento.

Aunque el programa en línea del Australian Film Television and Radio School todavía está en su infancia después de 15 meses al aire, tanto David como Bree están de acuerdo en que hay un entusiasmo muy grande por este modelo educativo. La AFTRS considera tres cosas fundamentales al planear su currículo:

  1. Es importante priorizar el resultado de la clase. Saber cómo se debe ver el estudiante una vez se termine la clase, cuáles son las partes principales de la asignatura y cuál va a ser el método de enseñanza. De esta manera, se puede mirar si la clase será totalmente en línea, si tendrá un componente presencial o si es mejor que se enseñe toda en un salón de clases.
  2. Mantener un diálogo abierto con la industria. Saber qué se espera de los estudiantes cuando se gradúen, poder prepararlos para que sepan manejar los cambios y darles suficiente práctica para que estén preparados una vez entren a su lugar de trabajo.
  3. No tener un solo punto de vista cuando se enseña la creatividad, ya que todo tiene que estar evolucionando. La creatividad nace a través de la práctica, a través de hacer, a través de la reflexión y a través de la comunidad. La creatividad se trata de tomar riesgos y de perder el miedo al fracaso. La creatividad no puede estar bien o estar mal, es la evolución constante de una idea.

*David Balfour, jefe de enseñanza y aprendizaje, Australian Film Television and Radio School y Bree Sigsworth-Pryce, directora de cursos y diplomados.

*Foto por: AFP Wendell Teodoro