Por: Christina Gómez

Londres, Reino Unido

Oleg Figlin, Vice-President heading the International Consultant en Blackboard, lleva poco más de un año en el cargo después de trabajar durante 14 años con otra gran empresa de software –SAP–, y su historia demuestra el potencial para el crecimiento que existe en la industria.

Oleg estudió informática y matemáticas y antes de llegar a SAP, la tercera empresa de software más grande del mundo después de IBM y Oracle, trabajó en múltiples empresas start-up. Oleg fue ingeniero de software durante cuatro años y permanecía sentado literalmente todo el día frente a la pantalla de un computador, realizando un trabajo que requiere muy poco contacto con los clientes. Posteriormente, se convirtió en arquitecto de soluciones, por lo que implementaba productos nuevos en el mercado y trabajaba con los clientes más estratégicos. Como parte de su labor pudo patentar cinco soluciones innovadoras para SAP.

Al final de esos seis años, Oleg tuvo un golpe de suerte: “Estuve en el lugar adecuado en el momento adecuado”. Conoció a un miembro de la junta de SAP, quien le dijo que estaba formando un grupo de 20 personas para trabajar muy de cerca con los 100 clientes más importantes de SAP. Teniendo en cuenta que esta compañía suma más de 60.000 empleados y está presente en todos los países del mundo, era una gran oportunidad. Sin dudar un segundo se postuló para el trabajo, igual que otros tres mil candidatos, y lo escogieron. Su cargo consistió en la ‘evangelización’ de las nuevas tecnologías, la venta de las soluciones más recientes, así como dirigir y liderar a los demás consultores en Europa. Se convirtió en asesor principal y así comenzó a abonar el terreno para su paso a Blackboard.

Después de 14 años con SAP y varios cargos de alta gerencia en los campos de la preventa y la consultoría, Oleg sintió la necesidad de buscar algo nuevo. El siguiente paso en su trayectoria profesional lo llevó a Blackboard. Antes de su llegada, Blackboard no tenía un equipo de consultoría internacional. Oleg se dio cuenta de que había muchas oportunidades en el futuro, y optó por dirigirla como si fuera una start-up más que como la gran empresa que es, porque así podría moldearla.

Figlin_OlegEn sus labores diarias en Blackboard, Oleg enfrenta tareas y retos nuevos. En su calidad de j Vice-President heading the International Consultant, su prioridad clave consiste en garantizar la satisfacción más alta posible de los clientes y permitir que las instituciones formulen sus objetivos estratégicos, se preparen para ellos y los alcancen.

La tecnología juega un papel muy importante en Blackboard, pero contar tanto con la tecnología como con la pericia adecuada es un factor clave para cada institución. Y en International Consultant la pericia no es algo que se toma a la ligera. El equipo se ha duplicado en tamaño durante el último año y tiene empleados altamente especializados, muchos de los cuales se unieron a Blackboard después de ocupar puestos en instituciones educativas y cuentan con experiencia personal en el desarrollo, la administración y la entrega de estrategias institucionales para impulsar iniciativas digitales, desarrollar el portafolio académico y mejorar la experiencia estudiantil.

En el último año, International Consultant de Blackboard se ha convertido en una de las principales organizaciones de consultoría en el campo de la educación y la tecnología, y su objetivo es ayudar a las instituciones a enfocarse en su negocio principal: la capacitación del estudiante.

Posiblemente por eso Oleg es un gran admirador de Moodlerooms, porque es la herramienta correcta para lograrlo. “Realmente amo Moodlerooms. Tiene un gran potencial, y Moodle es un producto bastante interesante: su ventaja clave radica en que es un producto desarrollado por la comunidad, por lo cual es muy atractivo”, dijo Oleg. En efecto, el hombre sentado detrás del escritorio de la vicepresidencia de International Consultant de Blackboard está convencido de que los beneficios de un LMS de código abierto son contundtentes y tangibles. “No es simplemente una tecnología o un sistema de aprendizaje para estudiantes y empleados. También sirve para analizar resultados, ver qué se puede mejorar y ofrecer asesoría estratégica sobre cómo puede ser más exitoso todavía en el futuro”.

Con el fin de lograr lo que tiene en mente, una de las primeras tareas emprendidas por Oleg en su calidad de vicepresidente de International Consultant consistió en simplificar el portafolio de servicios. Cuando llegó a la empresa, Blackboard contaba con 250 servicios diferentes. Puede sonar impresionante, pero Oleg cree que todo debe ser lo más sencillo posible. Redujo el portafolio a 50 servicios, para que fuera más fácil ofrecer a los clientes una solución que realmente les funcione. Adicionalmente, su equipo ha introducido muchas nuevas ofertas atractivas.

Realmente amo Moodlerooms. Tiene un gran potencial, y Moodle es un producto bastante interesante: su ventaja clave radica en que es un producto desarrollado por la comunidad, por lo cual es muy atractivo.

En términos de lo que tiene planeado para Blackboard en el futuro, este año espera lograr tres objetivos principales. Primero, ampliar el portafolio de servicios para los clientes existentes. Hasta ahora, Blackboard se ha enfocado principalmente en conseguir clientes nuevos, pero lo que Oleg quiere es asegurarse de que los clientes existentes tengan lo que necesitan para mantenerse al tanto de los retos nuevos y las tendencias del mercado. La segunda tarea para el futuro es asegurarse de que las empresas que colaboran con Blackboard sean totalmente exitosas, por lo cual cada uno de los servicios del portafolio de Blackboard será revisado para garantizar que preste soporte a un objetivo institucional específico, como aumentar las matrículas, elevar la satisfacción estudiantil, etc. El tercer objetivo consiste en ofrecer soporte permanente después de que un proyecto haya sido implementado y garantizar que la satisfacción de cada cliente sea óptima y que haya adoptado totalmente los productos de Blackboard. A cada cliente se le asignará un Customer Success Manager, quien colaborará permanentemente con él y se concentrará en medir la tecnología adoptada en la institución, definiendo una hoja de ruta clara para lograr los objetivos y para apoyarlo constantemente.

Oleg sabe que ser un ‘techie’ le ha ayudado a llegar al punto en el cual se encuentra en este momento de su vida, porque una persona no puede tener éxito en los negocios si no entiende la tecnología básica detrás de las herramientas con las cuales trabaja. “Trabajar con Blackboard ha sido un desafío muy grande, pero al mismo tiempo muy gratificante”, dijo, aunque está feliz colaborando en una industria con tanto potencial y que cuenta con la capacidad de tener un impacto enorme en las vidas de tantas personas mediante algo tan básico pero tan complejo como la educación.

Foto por: AFP Jack Taylor