Por: Christina Gómez Echavarría

Fremantle, Australia

Obtener un título universitario es costoso y dispendioso. No todo el mundo puede darse el lujo de gastar tanto tiempo y tanto dinero en ganarse un diploma e infortunadamente, hay millones de personas en el mundo que no han recibido ningún tipo de educación. Sin embargo, se dice que la única manera de conseguir un buen trabajo es tras una buena educación, y por esta razón millones de personas se sienten desesperanzadas. Con el fin de enfrentar ese problema, se han creado  programas que, aunque se distinguen del sistema universitario tradicional, dan a miles de personas una educación de calidad en varios campos específicos. El sistema TAFE (Technical and Further Education por sus siglas en inglés) en Australia fue diseñado con este propósito: ofrecer a la gente la posibilidad de recibir una educación práctica, para que pueda conseguir un mejor trabajo y seguir subiendo en el escalafón.

TAFE es un programa enfocado en la educación vocacional y en habilidades prácticas. “Las personas estudian en las universidades para conseguir un título -pregrado, posgrado, doctorado, etc.-, pero el sistema TAFE se ubica por debajo del sector de la educación superior y, por ser vocacional, su principal enfoque consiste en preparar a la gente para el lugar de trabajo”, afirma James Taylor quien es el encargado de las tecnologías de aprendizaje del Challenger Institute of Technology en Australia Occidental, instituto que enseña mediante el sistema vocacional y ofrece 140 programas diferentes. Taylor maneja la tecnología en sí, las capacidades del personal y la estrategia y la política respectivas.

Taylor explica que hay diferentes razones por las cuales la gente acude a un instituto TAFE. Puede representar el camino hacia la educación superior, por ejemplo cuando una persona consigue un certificado en enfermería, entiende los conceptos básicos y después se dedica a una carrera médica. Hay estudiantes que adquirieron experiencia laboral en un campo específico, por ejemplo en el trabajo social, y aspiran a un cargo mejor en la misma área, de manera que estudian para obtener un certificado con el fin de ampliar sus conocimientos mas allá de lo que aprendieron trabajando. Y, finalmente, hay personas que necesitan trabajar con urgencia pero no pueden darse el lujo de ser estudiantes de tiempo completo durante cuatro años mientras consiguen un título de una universidad normal, pero aun así quieren ser capacitadas.

James Taylor is photographed at the Fremantle Campus of Challenger Institute of Technology in Fremantle, Australia on March 18, 2016En esencia, la educación vocacional es sumamente práctica: se interesa por lo que realmente funciona. Por eso, la gente no entendía por qué razón se iba a implementar el e-learning en este tipo de aprendizaje. “Expliqué que el sistema nacional de capacitación para cada curso y cada calificación exige habilidades esenciales y conocimientos indispensables, de manera que hay que aprender cómo realizar una tarea dada, pero también hay que aprender el concepto y los conocimientos detrás de ella. Puede ser sobrelegislación, sobre prácticas de seguridad, etc., entonces gran parte de los conocimientos que se necesitan termina siendo entregada por internet”, explica James. Cuando a los estudiantes les dijeron que tenían la posibilidad de tomar cursos por internet al mismo tiempo que sus clases regulares, lo cual implicaría más progreso en menos tiempo, no dudaron un instante. En efecto, hoy los estudiantes esperan que en su educación haya un componente virtual.

Sin embargo, no fue fácil implementar el e-learning, y si no hubiera sido por la ayuda ofrecida por el gobierno australiano, hoy muchas personas sin duda considerarían absurda la idea de la educación vocacional en Australia Occidental. “Tuvimos la suerte en Australia a principios de la década de 2000 de contar con un programa del gobierno federal llamado el Marco Flexible Australiano, bajo el cual se hizo mucho para ayudar a institutos de educación vocacional en todo el país con capacitación y recursos. Cuando llegó el momento de implementar el e-learning en las organizaciones, se hizo un buen trabajo para empezar a construir esa cultura”.

Ha sido un poco más difícil para los profesores mayores, quienes han pensado tradicionalmente en la educación vocacional con base en los métodos de la vieja escuela. Sin embargo, forma parte del trabajo de James asegurarse de que dichos profesores entiendan cómo funciona todo y básicamente ofrecerles a ellos una educación vocacional en la manera de enseñar por la pantalla de un computador.

Mientras más rápido terminen cada clase, más probabilidad hay de que los estudiantes avancen más en sus estudios. En Challenger Institute of Technology, el nivel en el cual una persona comienza depende de sus conocimientos, de manera que si no tiene conocimientos previos, empieza desde cero y estudia para el primer certificado. Pero si, por ejemplo, tiene alguna experiencia laboral y ya sabe lo básico, puede comenzar en el punto tres o cuatro de un curso. Puede entrar en cualquier nivel y también puede parar en cualquier nivel, de manera que si una persona tiene mucho afán, puede estudiar hasta el final del tercer o cuarto certificado y hacer una pausa mientras trabaja, o seguir hasta el nivel más alto y obtener un diploma. El sistema le ofrece al estudiante libertad total.

Moodlerooms les ha permitido a los estudiantes terminar los cursos de manera más rápida y por consiguiente llegar más lejos.

Moodlerooms les ha permitido a los estudiantes terminar los cursos de manera más rápida y por consiguiente llegar más lejos. “Moodlerooms ha ayudado, porque ha permitido más control, y de manera más fácil, en la forma de dictar conferencias. Anteriormente, usábamos Vanilla Moodle, pero era una solución hosted, por eso no contábamos con los beneficios derivados de la posibilidad de hacerle pequeños ajustes al backend, que sí es posible si uno hace su propio hosting. Entonces parecía que no tuviéramos sino el 80% de lo que necesitábamos, de manera que cambiar a Moodlerooms nos dio el 20% adicional, porque tiene un enfoque dirigido más hacia la enseñanza y por consiguiente nos dio la capacidad de agregar a los cursos aprendizaje personalizado, mediante el diseño personalizado del aprendizaje y la versión responsive; inclusive, la capacidad de reporte le permite al profesor formar una mejor idea del comportamiento del grupo completo”, agrega James Taylor.

“Es una premisa básica que los estudiantes adultos y los estudiantes de toda la vida exigen relevancia e impacto, y quieren una recompensa inmediata por la capacitación que han recibido. No hacen algo con miras a los beneficios que van a recibir en cinco años; lo hacen porque los necesitan ahora”, concluye James.

*James Taylor – Gerente de tecnologías de aprendizaje en Challenger Institute of Technology

Fotos por: AFP Greg Wood