Por: Juan Felipe Guerrero C.

Sídney, Australia

Australia es el sexto país más grande del mundo; tiene una superficie de más de 7’650.000 kilómetros cuadrados y está rodeado por el océano Índico, Pacífico, Atlántico y Antártico. Además, cuenta con seis tipos de climas: ecuatorial, tropical, subtropical, árido, semiárido y templado. Debido a la gran variedad de climas extremadamente variables, y a su aislamiento de los demás continentes, la flora y la fauna de Australia es diversa como el plumaje de un pavo real, y casi endémica en su totalidad.

Las cifras y datos presentados tal vez puedan ser argumentos sólidos para que un estudiante australiano sopese fuertemente profesionalizarse en alguna ciencia natural. De hecho, esas y otras fueron las razones por las que el por entonces mancebo Ryan Tracey, quien recién había terminado el colegio, eligió a la biología ambiental como su elección universitaria, graduándose en 1996.

Pero la vida da giros inesperados. Veinte años después, Ryan ríe simpáticamente cuando le pregunté qué pasó en su vida para que dejara de lado su profesión como biólogo ambiental para convertirse en uno de los referentes de las tecnologías de aprendizaje en Australia. “Es una historia graciosa, déjame te la cuento”, me dice.

Nacido y criado en Sídney, Ryan Tracey es casi tan australiano como el cinco veces medallista de oro Ian Thorpe, pues a diferencia del nadador olímpico, Ryan no se la lleva muy bien con el agua: “Yo tengo la piel muy delicada. Me encanta ir a la playa, pero la playa no me quiere mucho porque me quemo con facilidad”. Y no es para menos. Debido al vasto agujero en la capa de ozono que hay sobre Australia, los rayos del sol son más peligrosos para la epidermis de las personas. “Además, le tengo mucho miedo a los tiburones”, concluye.

Hacia finales de los noventa, Ryan sintió que no había mucho de dónde crecer profesionalmente si se dedicaba definitivamente a la bilogía. Debido a su afición por leer y escribir, se sintió atraído por el mundo editorial. Con la ayuda de un buen amigo suyo, logró entrar a la industria, a una compañía editorial que se especializaba en publicaciones educativas para colegios y universidades, despertando un par de pasiones ocultas en él: la tecnología y el aprendizaje. “Fue justo en el momento en que Internet empezaba a ponerse popular, y las posibilidades que proveería empezaron a usarse con fines de aprendizaje”, cuenta.

Y así fue. Este inesperado pero aparentemente necesario cambio en la vida de Ryan, lo llevó a interesarse cada vez más en las tecnologías de aprendizaje. Con una maestría en tecnologías y ciencias del aprendizaje, en la University of Sydney, su carrera tomó un giro que lo ha llevado a dedicarse de lleno los últimos 16 años a este campo. A su ‘nueva’ profesión, el ex biólogo la ha acompañado con una producción incesante en su blog. “Entendí que en esta industria hay que estar constantemente enterado de las tendencias para poder permanecer en la cima del pensamiento actual. Los blogs son una herramienta perfecta de hacerlo, no solo escribiendo, sino leyendo a otros autores”, afirma Ryan. Tal ha sido su contribución al e-learning, que su blog fue nominado por la AWC (Australian Writers Centre) en la categoría de ‘los mejores blogs del 2014’; y un año antes, fue seleccionado en el puesto 17 como ‘el blog sobre e-learning más compartido de Australia’; entre otras menciones.

La experiencia de Ryan le ha servido para entender que para hacer que la experiencia educativa sea más interactiva, hay que reevaluar algunos aspectos. “No veo ningún punto en que las personas vayan a un salón de clases a ver una presentación y escuchar a alguien hablar todo el tiempo”. El actual Learning Manager de AMP, una compañía de servicios financieros y de seguros de Australia, cree que sería más provechoso utilizar ese tiempo en actividades de mayor valor como en juegos de roles o conversatorios en los que se compartan experiencias, o incluso ir más lejos: “una de las tendencias más emocionantes en este campo es la realidad aumentada y virtual”. Actualmente, en recientes conferencias de desarrolladores como Google o Microsoft, estos colosos de la tecnología han mostrado sus productos como una herramienta a utilizar en el blended learning del futuro, o para ‘darse una vuelta’ por la superficie de Marte, en unos años, según la NASA.

*Ryan Tracey, E-learning Manager en AMP y blogger.