Por: Christina Gómez Echavarría

Spring Green, Estados Unidos

Cuando se piensa en Spring Green, una antigua comunidad agrícola del sur de Wisconsin, en realidad no se le vincula con la educación high-tech. Sin embargo, en medio de los inmensos espacios abiertos, las vacas y los pueblitos de 1.000 habitantes o menos, el River Valley School District (RVSD) ha logrado innovar en su sistema educativo gracias a Moodlerooms y sus múltiples servicios adicionales, que permiten a los estudiantes beneficiarse de una mejor y más amplia educación.

Generalmente, cuando la gente piensa en los colegios virtuales, imagina miles de estudiantes que no caben en las aulas repletas de una ciudad cosmopolita y que, por consiguiente, acuden a las clases virtuales. Sin embargo, la razón por la cual una comunidad tan pequeña y con una población estudiantil tan reducida decidió crear un colegio virtual es muy sencilla: precisamente por tener tan pocos habitantes, también tiene pocos profesores. Con el fin de poder ofrecerles a los estudiantes más clases y una educación de mayor calidad, las autoridades escolares optaron por abrir un colegio virtual para estudiantes de educación media y secundaria.

Jason Hollenberger, uno de los profesores del RVSD y quien trabaja también como oficial de enlace para el colegio virtual, explicó que las instituciones educativas tradicionales cubren los cursos básicos, pero cuando llega el momento de hablar de clases especiales o de cursos avanzados para estudiantes de un nivel más alto, dichos estudiantes tienden a ser ubicados de manera equivocada debido a que las prioridades del colegio se enfocan generalmente en las materias y en los temas que aparecen en exámenes estandarizados. Desde que iniciaron a utilizar el e-learning, Hollenberger ve cómo se ha duplicado la cantidad de clases avanzadas, con un aumento paralelo y significativo en las opciones disponibles para los estudiantes.

Jason dicta Psicología del Miedo a través de la plataforma de Moodlerooms a aproximadamente 30 estudiantes. En este curso, les enseña a sus alumnos primero a identificar sus propios miedos, a entender por qué los tienen y a hablar de miedos futuros, como buscar trabajo o tener hijos. De más está decir que no es un curso que se aprueba contestando preguntas de respuestas múltiples. Los estudiantes necesitan retroalimentación, entrar en confianza y participar. Por esto, Jason emplea dos métodos diferentes: primero, invitándoles a escribir sus diarios personales para que él los pueda leer y calificar después; y segundo, invitándoles a todos a participar en un grupo de discusión sin participación suya, para que los estudiantes puedan expresarse con más libertad.

Ver cómo los estudiantes participan en este tipo de clases, en comparación con las clases tradicionales, le ha demostrado a Jason que cuando se usa el método tradicional, unos muy pocos estudiantes dominan la discusión mientras que aquellos que no se sienten lo suficientemente cómodos para entrar en confianza o que están más introvertidos simplemente escuchan. Gracias a las herramientas de Moodlerooms, éstos no se sienten intimidados y están dispuestos a decir lo que piensan; adicionalmente, les da tiempo para hallar una respuesta adecuada con la cual se sientan cómodos, y en última instancia les deja sin salida, porque todos tienen que participar.

Jason encontró que los colegios tradicionales han terminado adoptando un enfoque estandarizado y poco original con respecto a la enseñanza. Bajo el sistema tradicional, en los colegios se determinan los tiempos y los horarios sin considerar que todo estudiante es diferente y que cada uno tiene su propio método de aprendizaje. Mientras que algunos están más enfocados y terminan todo su trabajo en unas pocas horas de estudio intensivo, a otros les gusta prestar atención durante 20 minutos y después desconectarse y pensar en otra cosa, inclusive en un deporte. El colegio virtual les permite hacerlo sin perder nada, porque es tan fácil como oprimir un botón de pausa. Esto ayuda con la autoestima del estudiante, con sus notas -porque no le falta ninguna información-, y con su disposición a aprender.

El River Valley School District ha forjado una alianza con la Wisconsin eSchool Network para que juntos compartan un catálogo de cursos, un currículo y un grupo de profesores, y así lograr que el colegio virtual sea más variado, tenga más docentes y más conocimientos, y por consiguiente sea capaz de personalizar la experiencia educativa para cada tipo de estudiante. En última instancia, que pueda contribuir con más voces activas al mundo de mañana.

*Jason Hollenberger, professor del River Valley School District