Por: Manuel Rivera León

Los Gatos, CL, Estados Unidos

Phil es coeditor del blog e-Literate, coproductor de e-Literate TV, y Socio en MindWires Consulting. Como analista de mercado, Phil ha dedicado los últimos 15 años a analizar el crecimiento del cambio tecnológico en instituciones educativas, descubriendo y describiendo las principales tendencias e implicaciones para el mercado.

E-learn lo entrevistó y esto fue lo que nos contó:

E.L: De acuerdo con su experiencia, ¿qué deben tener en cuenta las universidades para poner en práctica programas de educación en línea?

P.H: El factor más importante es que la institución tenga una idea clara del problema que desean resolver, entendiendo el problema deben enfocarse en el grupo de estudiantes beneficiados. Las escuelas que simplemente dicen “queremos una matrícula mayor” o “queremos ser modernos” son las más propensas a tener problemas. Las escuelas que dicen “tenemos que brindarle a este grupo de estudiantes lo que antes no tenían, y ellos necesitan X tipo de programa con Y tipo de apoyo” son las más propensas a tener éxito.

Siendo así, es importante para la educación en línea aplicar tal modelo pues los estudiantes podrían no estar acostumbrados al formato y necesitarían apoyo adicional.

E.L:  Sobre el nuevo mundo de la educación digital, ¿cuáles son los mayores desafíos que las universidades y la escuelas K-12 deben enfrentar?

P.H: El mayor desafío en educación digital es evitar la tendencia de pensar que lo digital es sencillo. Mucha gente cree que por el hecho de que los jóvenes tienen más experiencia con Internet, es más fácil pasar al mundo digital. Sin embargo, la educación digital necesita repensar cómo diseñar cursos y repensar el papel del docente. Estos desafíos no son fáciles de entender, y tampoco fáciles de poner en práctica. Las escuelas necesitan tener paciencia.

E.L: ¿Cómo las instituciones educativas pueden crear conciencia sobre el potencial de la educación en línea?

P.H: En los Estados Unidos, el problema es que las instituciones y los comerciantes generalmente hablan demasiado sobre el potencial sin ser realistas. La educación en línea es poderosa, pero no es fácil. Por ejemplo, desarrollar la educación en línea y dictar los cursos puede costar más dinero, al menos en las primeras etapas, que la enseñanza tradicional. Pasar al mundo en línea no es una buena forma de “ahorrar dinero”, al menos a corto plazo. Con el tiempo, asumiendo que una escuela reduciría sus necesidades de planta física, la educación en línea puede ahorrar dinero, pero se necesita compromiso y tomar decisiones radicales.

Así que mi respuesta es que las instituciones en los Estados Unidos necesitan hacer un mejor trabajo creando conciencia sobre el verdadero potencial de la educación en línea, creando expectativas que puedan ser cumplidas. Creo que en Latinoamérica es un desafío diferente; sin embargo, creo que es importante ser realista.

E.L: Acerca de Moodle ¿Cuál es su opinión sobre Moodle en Latinoamérica?

P.H: Moodle es muy importante en Latinoamérica debido a que es casi universal y disponible a bajo costo. El software es gratuito, y con servicios de host, las escuelas y las empresas pueden tener un sistema flexible y económico. Durante mi visita, tuve la fuerte sensación de que las personas se sienten muy orgullosas de poder resolver problemas sin muchos recursos. Moodle se adapta bien a esta sensibilidad, como una plataforma “open source” sin licencia de software, es modular y flexible.

E.L: ¿En qué tipo de problemas deben enfocarse las LMS?

P.H: Los LMS deberían enfocarse en resolver problemas básicos y salir de lo habitual. El mejor uso de los LMS es cuando hacen listas, tareas académicas, notas, discusiones de una forma sencilla, de manera que los profesores y los estudiantes puedan enfocarse en el aprendizaje y no en la tecnología.

*Phil Hill, coeditor del blog e-Literate.