Por: Jenny Alejandra Hernández

Ciudad de México, México

Con la participación de EVANZA, socio de Blackboard.

Después de varios años de caída continua, la Universidad Latinoamericana de México (ULA) dio un giro para convertirse en una de las instituciones de mayor crecimiento del país, a través del lanzamiento de educación para adultos con programas semipresenciales.

La razón de esta estrategia fue que en México, 84% de la población de más de 25 años no tenía estudios universitarios, y en ese sentido, se podía empezar a implementar una nueva forma de enseñanza para el beneficio de aquellos adultos que trabajaban y querían continuar su formación académica en una carrera profesional.

Así fue como en 2008, cuando la ULA fue adquirida por el Grupo Apollo –quien es dueño de la Universidad de Phoenix (USA) y cuya principal característica es su liderazgo en la educación para adultos– comenzó a diseñar procesos para mercadotecnia, reclutamiento de alumnos, atención al estudiante y la enseñanza y el aprendizaje; permitiendo una educación en línea adecuada que estuviera enfocada ciento por ciento en un segmento de mercado rezagado.
La metodología de estos programas semipresenciales se desarrolla de la siguiente forma: durante 5 semanas, se estudia una sola materia a la vez, permitiendo que a lo largo de 3 años se puedan cursar 30 asignaturas que corresponden a la totalidad de una licenciatura o carrera profesional; así mismo, 80% del curso es en línea y 20% restante es presencial, es decir, que el estudiante asiste a tres horas de clase un día a la semana –en el que tiene la posibilidad de compartir conocimientos y aclarar dudas junto a sus compañeros y a su tutor– y el resto de la materia la desarrolla a través del aula virtual.
Uno de los puntos más importantes de este método de enseñanza es que los alumnos tienen la posibilidad recibir sus clases en el centro de aprendizaje más cercano a su lugar de trabajo o de residencia, ya que estos se encuentran distribuidos a lo largo de la ciudad, generando un aumento en el número de aprendices gracias a la flexibilidad de los horarios y cronogramas, al bajo costo de los programas y a la calidad de los contenidos que pueden poner en práctica aplicándola en su trabajo.
En este punto es posible resaltar que dicha iniciativa surgió en el D.F., pero poco a poco se ha ido extendiendo al resto del país para así ampliar el número de estudiantes beneficiados con estos programas; además, los alumnos pueden inscribirse en cualquiera de los meses del año.

Es así como la ULA logró, rápidamente, tener un crecimiento importante dentro de la educación mexicana, a través de programas semipresenciales que contribuyen en los ámbitos laborales, personales y sociales de sus estudiantes.

De acuerdo a Alberto Sancho, exrector de la ULA y responsable del lanzamiento de esta iniciativa, el segmento de adultos mayores de 25 años que trabajan y estudian su carrera seguirá creciendo a tasas de dos dígitos durante los próximos 10 años debido a la evolución de la pirámide poblacional. “Los programas en línea y semipresenciales son idóneos para este segmento que necesita flexibilidad para poder cumplir con sus diversas responsabilidades”, comentó el exrector.

*Alberto Sancho, exrector de la ULA y ahora Director General de Evanza, Soluciones para la Educación Digital.

Foto: Uno Castillo