Por: Sergio Roberto Preza

Cancún, México

Con el avance de las tecnologías se está presenciando el nacimiento de una nueva escuela: una que incorpora las tecnologías de la información y la comunicación a sus procesos académicos. Sinergia que se traduce en el aprovechamiento más eficiente de los recursos y en la conformación de un nuevo arsenal técnico y pedagógico.

Un ejemplo de esta convergencia nos lo proporcionan las plataformas para la gestión del aprendizaje en línea definidas por Rendón (2011) como herramientas tecnológicas que apoyan tanto la enseñanza escolarizada en aulas como la que se produce a distancia, y que integran en un solo programa una amplia gama de funciones para facilitar la actividad académica conjunta que realizan docentes y alumnos.

En ese sentido, para el año 2010, por encomienda de las autoridades de Universidad Tecnológica de Cancún (UT Cancún), se solicitó a través de un comité docente el cambio de modalidad presencial a modalidad B-Learning en las cuatro asignaturas del área de conocimiento de Formación Directiva: a) Administración del tiempo, b) Planeación y organización del trabajo, c) Dirección de equipos de alto rendimiento y d) Negociación empresarial.

El proceso inició con el diseño instruccional de cada curso considerando el modelo planteado por Dick y Carey (2001) y ateniendo las etapas que sugieren para el desarrollo de acciones formativas. Además, se contemplaron las características curriculares de cada curso y la modalidad en competencias que rige el proceso de enseñanza y aprendizaje dentro de la Universidad.

Seguidamente se desarrolló el modelo de organización de contenidos para la secuencia de materiales y actividades dentro de la plataforma Moodle, así como los recursos que se pueden utilizar para cada una de las actividades. Así mismo, considerando también los principios de facilidad y usabilidad para los usuarios, se tomó en cuenta los tiempos que el estudiante debe invertir dentro de la plataforma y los tiempos de las actividades presenciales. De esta manera, se logró un balance adecuado para la impartición de los cursos (Preza, Hernández, Arceo & Fuentes, 2014).

La implementación de estos cursos bajo la modalidad B-Learning se lleva a cabo durante las 16 semanas que componen cada cuatrimestre. Trabajando sesiones presenciales de una hora por semana con cada grupo e implementando estrategias de enseñanza y aprendizaje presenciales para reforzar las actividades no presenciales realizadas a través de la plataforma virtual Moodle.

Las actividades bajo la plataforma se componen de las siguientes etapas:

Introducción: es el momento en el que se presenta de manera breve el contenido de la semana; esto puede ser a través de un video o de una pregunta detonante.

Foro: se abre para la comunicación e interacción entre los usuarios, con el fin de poder discutir temas de interés bajo un mismo contexto. Los foros, dependiendo del propósito, podrán ser de participación que no implica valoración. Y otros de calificación, que sí implicaría alguna valoración.

Lecturas: en esta etapa se le proporciona al estudiante información relacionada al contenido de la semana que deberá comprender antes de la sesión presencial, para poder realizar las actividades en aula.

Actividad de aprendizaje: será el momento en el que el estudiante, a través de un producto claramente definido por el facilitador, demostrará que el tema ha sido comprendido.

Test: esta etapa se realizará por medio de un cuestionario de cinco preguntas con opción de falso o verdadero, mostrando al estudiante de manera inmediata las respuestas correctas. Esta acción se puede llevar a cabo a través de la plataforma o de manera presencial, según el objetivo del facilitador.

Las sesiones presenciales están compuestas por diferentes estrategias que complementan la instrucción virtual. Estas se desarrollan bajo un ambiente de aprendizaje de equipos de trabajo con el fin de fomentar la colaboración y el coaprendizaje. Dichas sesiones se ajustan al modelo por competencias que rige en la institución permitiendo que se lleve a cabo el proceso de enseñanza y aprendizaje de manera óptima.

Así mismo, los cursos se han medido bajo el modelo de efectividad sugerido por Kirkpatrick y Kirkpatrick (2007) en su primera etapa: Satisfacción. Teniendo como resultado un 90% de satisfacción en promedio a lo largo del tiempo. Los cursos se han impartido con la metodología antes descrita a 2.211 alumnos durante cinco años; de esta manera, con el uso de la plataforma Moodle, se ha facilitado que los estudiantes logren sus objetivos académicos con el aprovechamiento de las nuevas tecnologías.

*Sergio Roberto Preza – Profesor Investigador de la UT de Cancún

Referencias

Dick, W., Carey, L., & Carey, J. (2001). The systematic design of instruction (5th ed.). New York: Longman.

Kirkpatrick, D. L., & Kirkpatrick, J. D. (2007). Evaluating Training Programs: The Four Levels. (3rd edition). San Francisco: Berret-Koehler Publiserhs Inc.

Preza, S. R., Hernández, S., Arceo, R., y Fuentes, M. (2014). Organización de contenidos en plataforma virtuales para modelos de competencias, modalidad B- Learning. Revista Educateconciencia. Volumen 4. No 5. Especial.

Rendón, J. (2011). Formación de habilidades y actitudes de pensamiento crítico en ambientes virtuales de aprendizaje en la educación universitaria: una revisión bibliográfica. Revista Virtual Universidad Católica Del Norte, 3435-59.