Por: Laura Martín

Bogotá, Colombia

Cuando la gente me pregunta qué hago en mi trabajo por lo general digo “trabajo en Nivel Siete y me encargo de la parte gráfica de los proyectos de e-learning”. Esto significa que logro que las plataformas de e-learning, que creamos con el equipo sean pulcras, bonitas y agradables para los usuarios finales.

Mi cargo en Nivel Siete es “Directora de Diseño y Experiencia de Usuario” mi trabajo abarca todos los aspectos del diseño gráfico y los elementos que conforman la Experiencia de Usuario frente a la plataforma a usar, entendiendo esta como el comportamiento, la actitud y las emociones que presenta un usuario al enfrentarse a un producto, sistema o servicio. Para el éxito de cualquiera de los anteriores, la experiencia debe ser satisfactoria en todos sus aspectos.

Pongamos un ejemplo para revisar estos elementos que son clave:

Nuestro usuario para este proyecto será un estudiante de colegio que tiene una nueva plataforma con cursos y contenidos virtuales que debe revisar y aprobar para poder avanzar al siguiente año escolar.

Al ingresar a la página web se encontrará con una plataforma que debe presentar una estética representativa de su institución, moderna y agradable, con la que se sienta a gusto. No le sirve una plataforma que le haga dudar si está o no en la página correcta, por un erróneo manejo del color, o que muestre fotografías de estudiantes europeos o asiáticos, en vez de mostrar a sus compañeros o profesores.

Luego de escanear rápidamente la información general de la página, nuestro estudiante querrá ingresar con su usuario a la plataforma y tomar sus cursos. Para esto debe encontrar con facilidad el lugar de ingreso, que debe estar resaltado y ser evidente, sin ser molesto para el resto de información. Después de ingresar ya no querrá ver más información general sino encontrar sus cursos o contenidos virtuales y buscará entonces una navegación que con uno o dos clics lo lleve a estos. Ahora bien, si el usuario ingresó a la plataforma, se sintió identificado con la estética y fotografías, además le pareció que la plataforma era agradable y amigable, que pudo encontrar sus cursos, montar sus tareas de forma satisfactoria y comunicarse con sus compañeros o su profesor, su visión y experiencia con la plataforma habrá sido positiva.

Siendo así, con los elementos anteriores, la excelente core de Moodle y el rendimiento que proporciona la infraestructura de Nivel Siete, habremos logrado:

– Una interacción agradable con todos los elementos de la plataforma.

– Una arquitectura y distribución amigable de los contenidos, en la que se resaltaron los elementos clave para que el usuario navegara sin dificultad.

– Un diseño y estética coherente a las expectativas del estudiante.

– Una funcionalidad excelente, en la que las vinculaciones son coherentes y cargan de manera adecuada, donde las acciones a realizar, como subir una tarea, descargar un contenido y participar en un chat son satisfactorias.

– Una plataforma que los usuarios perciben como usable y le encuentran el valor agregado de participar en ella.

– Una plataforma con un contenido concreto y legible, que pueden consumir sin dificultad.

Por último, habremos logrado que nuestro usuario se enfoque en el contenido de los cursos y que el resto de elementos funcionen naturalmente sin entorpecer su experiencia de estudio. Así, puedo concluir que mi trabajo en Nivel Siete es construir experiencias positivas para que el usuario pueda navegar de formar satisfactoria y placentera en la plataforma e-learning.

Por: Laura Martín, Directora de Diseño y Experiencia de Usuario de Nivel Siete. Twitter: @lauramartinpo

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