Por: Gina Álvarez

Bogotá, Colombia

El modelo de infraestructura local y software on premise se han visto afectados con la llegada del Cloud computing, ante este suceso los diferentes proveedores de infraestructura tecnológica han reaccionado de diferentes formas: por una parte, tenemos a los proveedores más antiguos, con más experiencia y con un mercado conquistado en cuanto a “fierros”. Este tipo de proveedores son expertos comercializando productos (servidores físicos) de diferentes marcas y son conocidos en el mercado, con un muy buen número de clientes en quienes han generado un nivel de confianza vendiendo servidores. Muchas de estas compañías hace unos años no aceptaban el hecho de que Cloud Computing fuera el futuro de la infraestructura aún cuando ya se vislumbraba como una fuerte tendencia global.

En su etapa de negación (esperaban que fuera una moda pasajera) fomentaron ideas equivocadas acerca de Cloud computing creando mitos alrededor de seguridad, control e incluso de rendimiento entre sus clientes aprovechando su confianza y jugando con los miedos de las compañías compradoras. Pero esta etapa de oscuridad para los clientes no duro mucho, por que los grandes proveedores de software y nuevos jugadores globales comenzaron a moverse hacía SaaS, PaaS e IaaS, para beneficiarse de las economías de escala y ofrecer a sus clientes servicios en un modelo lo suficentemente atractivo. Así que la negación ya no era una opción, los clientes ya conocían un poco más acerca del Cloud y sus beneficios y estaban interesados en comprar servicios de calidad y no productos, así que decidieron buscar su papel dentro del mercado.

Algunos crearon sus propios centros de datos virtualizaron servidores y les dieron un “control remoto” a sus clientes vendiendo su solución con la etiqueta de Cloud. Por otra parte, tenemos otros proveedores, las empresas dueñas de los canales, quienes han conquistado el mismo mercado corporativo con sus servicios de canales y aprovechando un mercado capturado aunque en algunos casos insatisfecho, armaron centros de datos y comenzaron a ofrecer su infraestructura en forma de alquiler para sus clientes “solucionando” la conectividad con sus mismos canales y aquí tenemos de nuevo un centro de datos típico con virtualización y con la etiqueta de cloud.

¿Cuál es el resultado? Confusión. Las empresas que requieren infraestructura en general están escuchando muchas voces donde les venden “Cloud” de acuerdo a la conveniencia del proveedor, es muy común encontrar empresas con servicios de colocation, hosting y virtualización convencidas de que usan Cloud pues Cloud computing se ha convertido en una etiqueta para quienes no están en capacidad de proveer Cloud y la han usado para sentirse dentro de la tendencia. Otra consecuencia grave es que algunas empresas que han decidido arriesgarse (una vez superados los mitos sembrados por los mismos proveedores) y han abierto la puerta al Cloud Computing, han terminado cayendo en soluciones etiquetadas como Cloud, ofrecidas por empresas que no tienen idea del tema. Esto ha generado que las empresas no logren aprovechar los verdaderos beneficios de éste servicio.

¿Que viene? En Infraestructura y software como servicio (SaaS) gracias a verdaderos proveedores de Cloud como Amazon Web Services (AWS), los clientes han logrado conocer los beneficios reales del Cloud, con servicios innovadores y en permanente mejora y desorrollo, han probado servicios de calidad pagando por uso y sin desgastarse solucionando problemas relacionados con centros de datos y servidores virtuales o físicos. Esto lo han logrado a través de socios locales expertos en cada una de estas tecnologías, y cuando hablamos de expertos no son revendedores como pasaba con los distribuidores de hardware, si no compañías que en realidad, operan y conocen las entrañas de la tecnología.

Por: Gina Álvarez, Directora de Cuentas – Nivel Siete.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.