Por: Erika Rincón

Bogotá, Colombia

Hoy en día la tipografía juega un rol fundamental en nuestro día a día, impartiendo información a cada instante. La percibimos desde que nos levantamos, al abrir el tarro del café, hasta la noche, al ver comerciales en la televisión, pero muchas veces no nos percatamos de la trascendencia que conlleva.

En la web, podría decirse, la tipografía asume dos funciones principales, la primera es enfatizar la estética o imagen gráfica de la empresa, marca o tema presente en la página. La segunda, es transmitir el contenido de la forma más fiel, rápida y concisa posible; y esto sólo se logra si la fuente tiene una alta legibilidad y amabilidad visual.

Estudios han demostrado que las personas leen un 30% más lento en medios digitales, ya que la resolución de pantalla reduce la claridad y por ende la legibilidad. Por esta razón, la tipografía, debe enfocarse en ayudar a la buena lectura del contenido y no a dificultarla.

A grandes rasgos existen dos familias principales de tipografías, las serif o Serifadas, usadas generalmente para medios impresos, como libros y diarios; y las sans serif o No serifadas, que son consideradas modernas en diseño. Las serifas son esos pequeños adornos encontrados en las terminaciones de los caracteres tipográficos. Aquí ejemplos de las dos familias:

La Tipografía La Tipografía
(Sans Serif)

(Serif)

Durante los últimos años se ha forjado la noción que las tipografías sans serif son ideales para la web, pues no presentan problemas con la resolución, pero hoy en día existen muchas tipografías, tanto sans serif como serifadas, que han sido diseñadas especialmente para pantalla, teniendo de base la medida de pixeles. Así que al momento de escoger una tipografía pueden considerarse ambas familias, mientras que sean “webfonts”.

Algunas de estas son:

Verdana, fuente sans serif Adobe Caslon Pro, fuente serif
Tahoma, fuente sans serif Georgia, fuente serif
Trebuchet, fuente sans serif Times, fuente serif

Una vez se ha decidido por una tipografía se debe tener en cuenta otras recomendaciones para que los textos y contenidos de la página sean concretos y legibles.

  • Contraste: Un buen contraste entre el fondo y el color de la tipografía es ideal, ya que esto llama la atención del lector y facilita la lectura. Es recomendado manejar la fuente en color oscuro y el fondo en tonos claros.
  • 2 Tipografías: No es bueno utilizar más de dos tipos distintos de fuentes en la página, ya que esto confunde al lector.
  • Tamaño: Para texto corrido o párrafos largos la tipografía debe manejar un tamaño promedio entre 10px y 15px. Muchos consideran que la medida ideal son 14px.
  • Interlineado: Manejar un generoso interlineado, que es el espacio entre líneas en un texto, facilita considerablemente los saltos visuales y por ende el texto se ve más ameno. Se recomienda uno de 1,5.
  • Largo de Línea: Si se manejan líneas de texto con un máximo de 60-70 caracteres, la lectura va a ser mucho más agradable.
  • Justificación: En la web se acostumbra justificar los textos largos a izquierda, ya que justificarlos a ambos lados puede implicar espacios excesivos entre palabras, dependiendo el tipo de pantalla con el que se visualice la página. Estos espacios pueden hacer que el proceso de lectura sea mucho más lento
  • Negritas: Las negritas o Bold, sólo deben utilizarse para resaltar ciertos contenidos o palabras, nunca para párrafos completos. La negrita suele ser menos definida y puede desconcentrar al lector.
  • Itálicas y Mayúsculas: Lo mismo sucede con las itálicas y las mayúsculas. El ojo no está acostumbrado a esta variación en textos corridos, así que puede dificultar la comprensión general.

Si se tienen en cuenta estas cortas consideraciones cualquier contenido podrá ser visualmente atractivo y sobre todo podrá ser transmitido con más facilidad.

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